INTA Cerro Azul investiga la composición mineral de los suelos misioneros para mejorar la producción

Cada 7 de julio Argentina conmemora el Día de la Conservación del Suelo, y desde el INTA Cerro Azul ese recordatorio tiene un correlato concreto: una investigación doctoral en curso que apunta a descifrar qué hay debajo de la superficie roja característica de Misiones.

El trabajo está a cargo del becario Lucas Hopechek, bajo la dirección del Dr. Lucas Moretti, y se propone explicar cómo la composición mineralógica de los distintos tipos de suelos de la provincia condiciona su fertilidad química natural. La meta es que ese conocimiento derive en criterios más precisos para el manejo nutricional de los cultivos, con foco especial en la yerba mate.

«Cuando hablamos de suelos rojos no estamos hablando de suelos iguales», señala Hopechek. En Misiones conviven oxisoles, ultisoles y alfisoles, órdenes de suelos con diferencias en evolución, profundidad, acidez y capacidad de retener e intercambiar nutrientes. Esas diferencias, muchas veces invisibles a simple vista, pueden explicar por qué dos lotes aparentemente similares responden de manera distinta ante un mismo manejo.

El estudio también abarca los suelos pedregosos, conocidos localmente como «toscosos», sobre los que existe menos información sistematizada que sobre los suelos rojos.

«La fertilidad no depende solamente de la materia orgánica. También está condicionada por la fracción mineral del suelo: las diferencias en tipos y cantidad de arcillas, la fracción gruesa —arenas y limos— y los óxidos e hidróxidos de hierro y aluminio, que influyen directamente sobre la disponibilidad de nutrientes y el comportamiento químico del suelo», explica el investigador.

El trabajo de campo se desarrolla en el departamento Guaraní, una de las zonas con mayor diversidad de suelos de la provincia. Esa elección no es casual: el departamento cuenta con la Carta de Suelos elaborada recientemente por un equipo liderado por INTA bajo la dirección de Moretti, considerada una de las cartografías más completas disponibles para Misiones. Es apenas el segundo departamento de la provincia, junto con Leandro N. Alem, que dispone de ese nivel de detalle.

Ese mapa, producto de años de relevamientos, muestreos y análisis de laboratorio, permitió identificar con precisión los sitios donde se desarrolla la investigación y comparar distintos tipos de suelo en condiciones productivas similares.

Aunque el estudio tiene un fuerte componente científico, su orientación es práctica: generar estrategias de manejo y fertilización adaptadas a cada ambiente, que favorezcan una producción más eficiente y sustentable en la provincia.

Para Hopechek, conservar el suelo va mucho más allá de prevenir la erosión, un problema permanente en Misiones por las abundantes lluvias y las fuertes pendientes. Implica también preservar la materia orgánica, mantener la capacidad natural de retener y suministrar nutrientes, evitar la acidificación y reducir la compactación. Con esa visión, la investigación del INTA Cerro Azul busca aportar respuestas sobre un recurso que, aunque parece conocido, todavía guarda información clave para el futuro productivo de la provincia.

Con informacion de Misiones Online.