Invierno en la feria: por qué conviene elegir verduras de estación

Con el invierno instalado, las verdulerías y ferias francas de Misiones exhiben una oferta abundante de hortalizas que atraviesan su mejor momento del año. Esa abundancia tiene consecuencias directas: mejor calidad, más sabor y precios generalmente más bajos que los productos obtenidos fuera de temporada.

Especialistas en nutrición señalan que las verduras cosechadas en su ciclo natural concentran más vitaminas y minerales, y requieren menos tiempo de conservación. A eso se suma que, al haber mayor disponibilidad, el costo para el consumidor suele reducirse de manera considerable.

En Misiones, elegir productos de estación tiene además una dimensión local concreta. La horticultura familiar es una actividad clave para miles de pequeños productores que abastecen mercados, ferias francas y comercios de cercanía. Comprar esas verduras implica sostener esa cadena y favorecer los circuitos cortos de comercialización dentro de la propia provincia.

Entre las protagonistas del invierno se destacan las verduras de hoja verde. La acelga y la espinaca aportan hierro, calcio, magnesio y vitaminas A, C y K, nutrientes que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico en los meses más fríos. El repollo, la radicheta y distintas lechugas también abundan en esta época, y son ingredientes versátiles para ensaladas, sopas, tartas y tortillas.

Las hortalizas de raíz y bulbo son otro pilar de la cocina invernal. La papa sigue siendo la más consumida por su valor energético y versatilidad. La zanahoria, la remolacha y la batata completan un grupo rico en vitaminas, minerales y antioxidantes. La cebolla y el ajo, presentes en casi todas las preparaciones, también contienen compuestos asociados al fortalecimiento de las defensas. El puerro y el hinojo, cada vez más presentes en las cocinas, suman propiedades digestivas.

Las crucíferas ganan terreno en invierno por su alto valor nutricional. El brócoli y la coliflor aportan vitamina C, vitamina K, ácido fólico y fibra, además de antioxidantes. Los repollitos de Bruselas, todavía poco frecuentes en muchas mesas argentinas, forman parte de este grupo con un perfil nutricional destacado.

Los zapallos y calabazas también alcanzan su pico en esta época. Su contenido de betacarotenos y vitaminas A, C y E, junto con su bajo aporte calórico, los hace recomendables para todas las edades. Además de cremas y purés, hoy integran guisos, rellenos, panes e incluso postres, y su buena capacidad de conservación facilita el almacenamiento.

Más allá de la mesa, la elección de verduras de estación reduce costos logísticos y la necesidad de trasladar alimentos desde zonas lejanas. En una provincia con predominio de explotaciones hortícolas familiares como Misiones, ese consumo contribuye a sostener el empleo rural y a generar movimiento económico dentro de las comunidades productoras.

La producción estacional también demanda menos infraestructura para modificar artificialmente las condiciones de cultivo, lo que se traduce en menor consumo energético y menor impacto ambiental.

Con informacion de Primera Edicion.