El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, afirmó este lunes que la demora en las negociaciones para poner fin a la guerra es responsabilidad de Washington. «Las posiciones contradictorias de los estadounidenses son la razón de la prolongación del proceso de negociación», dijo Bagaei en una rueda de prensa en Teherán.
El diplomático agregó que los contactos entre ambas partes se desarrollan «en medio de una profunda sospecha y desconfianza», lo que también condiciona el intercambio de mensajes.
Bagaei precisó que Teherán considera el alto el fuego en Líbano «parte inseparable de cualquier tregua o acuerdo final para poner fin a la guerra», declaración que llega en un momento en que Israel continúa atacando los alrededores de Beirut. Asimismo, sostuvo que la liberación de activos iraníes congelados en el exterior es «una demanda no negociable» y que su país analiza las vías para recuperar esos fondos.
Irán y Estados Unidos vienen negociando un acuerdo destinado a poner fin al conflicto y a reabrir el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo afecta a la economía global desde hace más de tres meses.
A fines de la semana pasada trascendió que ambas partes habían alcanzado un preacuerdo, pendiente únicamente de la aprobación del presidente Donald Trump. Sin embargo, medios estadounidenses informaron luego que Trump solicitó modificar algunas cláusulas del borrador vinculadas al programa nuclear iraní y a la reapertura del estrecho. Según fuentes citadas por el portal Axios, el mandatario habría pedido precisiones sobre cuándo y de qué manera Washington asumiría el control de las reservas iraníes de uranio enriquecido.
En paralelo a las negociaciones, la madrugada de este lunes se registraron nuevos enfrentamientos: fuerzas estadounidenses bombardearon Goruk y la isla de Qeshm, e Irán respondió con ataques contra la base desde la que partió la ofensiva.