El gobierno de Irán intensificó este viernes su ofensiva diplomática y lanzó una advertencia pública contra los países que apoyen el proyecto de resolución presentado por Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
A través de un comunicado difundido por su representación ante la ONU en Nueva York, la misión iraní encabezada por Amir-Saeid Iravani sostuvo que las naciones que respalden la iniciativa deberán asumir «responsabilidad internacional» por una posible profundización del conflicto en Medio Oriente.
«Ninguna excusa política ni cobertura diplomática podrá absolverlos de su responsabilidad por facilitar, permitir y legitimar la agresión estadounidense», señaló la misión en un mensaje publicado en la red social X.
El proyecto de resolución fue presentado conjuntamente por Estados Unidos y Baréin el pasado 7 de mayo. El texto busca garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz —paso estratégico por el que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo— y exige a Irán que cese los ataques contra embarcaciones, el minado de aguas y el cobro de peajes sobre buques comerciales que Washington considera ilegales.
La iniciativa recibió el apoyo de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar, entre otros aliados regionales de Washington. No obstante, la propuesta debió ser modificada para evitar el veto de Rusia y China: los impulsores eliminaron del texto toda referencia al Capítulo VII de la Carta de la ONU, la cláusula que habilita el uso de la fuerza militar.
El conflicto en torno al estrecho de Ormuz se agudizó desde el inicio de las hostilidades directas entre Irán y la alianza conformada por Estados Unidos e Israel, el pasado 28 de febrero. Desde entonces, la zona registra ataques, bloqueos y amenazas cruzadas de forma sostenida.
En respuesta al cierre virtual de la vía marítima impulsado por Teherán, Washington implementó desde abril un cerco naval sobre buques y terminales iraníes, configurando un escenario de bloqueo mutuo que mantiene en alerta a los mercados energéticos globales.
Una escalada o una interrupción prolongada en Ormuz podría repercutir directamente sobre el precio internacional del petróleo y las cadenas de suministro energético a nivel mundial. En ese marco, el ámbito de Naciones Unidas se perfila como un nuevo frente de disputa en un conflicto que excede cada vez más las fronteras regionales.
Con informacion de Primera Edicion.