El juicio oral por el homicidio de César Daniel «Dani» Tizato entra este martes en una jornada decisiva en el Tribunal Penal Dos de Posadas. Están previstos los testimonios de tres testigos, que serían los últimos antes de que la Fiscalía y la defensa presenten sus alegatos.
El caso tiene su origen el 30 de agosto de 2020, cuando Tizato —entonces adolescente— salió junto a Richard Arnaldo Cristaldo, apodado «Pelado» o «Grulla», hacia una zona rural de San José con el fin de cazar. El joven nunca regresó. Durante 33 días se llevaron adelante rastrillajes terrestres, recorridas aéreas y operativos en lagunas y arroyos de la región, hasta que su cuerpo fue hallado en un estanque con un disparo de arma de fuego en el tórax.
Cristaldo llegó a juicio imputado por homicidio agravado por alevosía. Desde el inicio del debate sostuvo su inocencia y declaró que, durante la salida de caza, el adolescente se había quedado pescando junto a otras personas.
A lo largo de las audiencias anteriores, peritos de la Policía Científica y médicos forenses aportaron elementos centrales para la acusación. Los especialistas señalaron que el disparo fue frontal y desde una posición superior, descartaron que el rifle secuestrado pudiera accionarse de forma accidental, y advirtieron que la víctima podría haber estado con vida al momento de ser arrojada al agua.
Familiares y allegados del adolescente también prestaron declaración. Describieron a Dani como un joven tranquilo y rechazaron versiones que lo presentaban como conflictivo. Varios testigos coincidieron en que Cristaldo regresó mojado hasta la cintura tras la salida de caza, un dato que adquirió relevancia a lo largo del debate.
La última audiencia estuvo centrada en efectivos policiales que participaron de la búsqueda. Varios de ellos declararon que era el propio Cristaldo quien guiaba los rastrillajes e indicaba los lugares donde debían buscar al joven.
Uno de los testimonios más resonantes fue el del comisario Sergio De los Santos, a cargo de la comisaría de San José durante la investigación. Según declaró ante el tribunal, tras ser detenido, el imputado realizó una «declaración espontánea»: «En ese momento Cristaldo se quiebra y se desmaya en la comisaría. Él cuenta que disparó accidentalmente».
En la misma línea, Antonio Gabriel Comes, quien integraba la Dirección Homicidios de la Policía de Misiones al momento del hecho, sostuvo que el imputado «lloraba nervioso» y que manifestó que «se le escapó un disparo». Comes agregó que esos dichos fueron comunicados al entonces juez de instrucción Miguel Ángel Faría y que se dispuso que cualquier declaración formal se realizara en sede judicial.
Otro punto abordado fue el estado de los cursos de agua de la zona. Policías que participaron de los operativos aseguraron que los arroyos y lagunas tenían bajo caudal y podían cruzarse sin necesidad de sumergirse, en aparente contradicción con testimonios que situaban a Cristaldo mojado hasta la cintura.
Concluida la ronda de testimonios, se espera el inicio de los alegatos del fiscal Vladimir Glinka y del defensor particular José Reyes. La sentencia quedará en manos del tribunal integrado por los jueces Martín Rau, César Yaya y Gregorio Busse.
Con informacion de Misiones Online.