Juicio por la muerte de Maradona: un cirujano y empleados de Swiss Medical declaran como testigos

El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este martes nuevas declaraciones testimoniales. Tres testigos fueron citados para aportar precisiones sobre dos momentos centrales del caso: la externación después de la cirugía de cabeza y la organización de la internación domiciliaria que siguió.

Uno de los testigos más esperados es el cirujano Rodolfo Benvenutti, convocado en su momento por Víctor Stinfale para supervisar la operación por el hematoma subdural que Maradona se realizó el 3 de noviembre de 2020 en la Clínica Olivos.

En una declaración anterior durante la instrucción, Benvenutti apuntó contra el neurocirujano Leopoldo Luque. Según relató, al llegar a la clínica encontró a Luque «de cuclillas en el piso besándole la mano» a Maradona, una conducta que calificó como «no muy profesional».

Los cuestionamientos más fuertes, de acuerdo con su testimonio previo, apuntaron a la participación de Luque en la cirugía. Benvenutti declaró que tanto él como Stinfale entendían que el neurocirujano no debía operar al exfutbolista: «Tenía una actitud de un fan, de un familiar afectado emocionalmente», sostuvo durante la etapa de investigación.

También declararán Enrique Esteban Barrio y Germán Dornelli, jefe y empleado del área administrativa de Swiss Medical, respectivamente. Ambos figuran en los correos electrónicos mediante los cuales se ordenó el servicio para Maradona y participaban del chat de Tigre junto a médicos y enfermeros de la prepaga.

Dornelli ya había explicado durante la instrucción que su rol era estrictamente administrativo y logístico: el área médica determinaba qué prestaciones requería el paciente, y esa información llegaba a su sector para coordinar los servicios. También señaló que la empresa prestadora asignada para la atención domiciliaria de Maradona fue Medidom, y que su función consistía en emitir autorizaciones una vez que la gerencia médica aprobaba cada prestación.

Sus declaraciones podrían ayudar a establecer qué servicios fueron solicitados y cuáles efectivamente se autorizaron para la casa del barrio San Andrés, en Tigre, donde Maradona murió el 25 de noviembre de 2020.