Kicillof acusó a Milei de usar la coparticipación como herramienta de extorsión política

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó al gobierno del presidente Javier Milei de utilizar la asfixia financiera sobre las provincias como mecanismo de presión política para conseguir apoyo legislativo, suspender las elecciones PASO y garantizar su proyecto de reelección.

Las afirmaciones fueron vertidas en una columna de opinión publicada por el mandatario bonaerense en el diario La Voz del Interior de Córdoba, a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.

En ese texto, Kicillof sostuvo que la pérdida acumulada para las 24 jurisdicciones del país supera los 47 billones de pesos a precios constantes, lo que equivale, según sus cálculos, a 4 puntos del PIB y a un recorte del 13,4% en términos reales. Atribuyó esa cifra al retroceso en la coparticipación federal, la caída de la recaudación propia y la interrupción de transferencias nacionales obligatorias pero no automáticas.

Sobre las negociaciones para modificar el esquema electoral, el gobernador fue directo: «El método elegido es la extorsión. Consiste en utilizar la distribución de recursos públicos como moneda de cambio para obtener apoyo legislativo. Es un mecanismo tan sencillo como perverso: te devuelvo (o te presto) una parte de los fondos que antes te quité, pero solo si votás las leyes que necesito».

Respecto de las conversaciones en torno a la suspensión de las PASO, Kicillof agregó: «Sin ningún disimulo, y de manera obscena, se informa que ofrece a las provincias parte de los recursos que les quitó, principalmente bajo la modalidad de préstamos o adelantos de coparticipación. Es decir, les presta a las provincias el dinero que antes les birló».

En su evaluación del programa económico a 30 meses de gestión, el gobernador afirmó que «con su política económica, Milei destruyó más de 300.000 puestos de trabajo y empujó al cierre a 26.000 empresas», y señaló que «la industria acumula 12% de caída, el comercio 5% y la construcción un 15%», mientras que la morosidad de las deudas de las familias habría superado los niveles de la crisis de 2001.

Por último, Kicillof estableció una comparación entre el superávit fiscal nacional y los recursos resignados por las provincias: «El ‘superávit’ acumulado por el gobierno nacional desde que asumió Milei es casi idéntico en magnitud a los recursos que perdieron las provincias. Algo huele mal en ese supuesto equilibrio que nos vende un Gobierno desertor y amigo de lo ajeno».

Con informacion de Misiones Online.