La Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría de la Universidad Gastón Dachary sumó un nuevo espacio de formación práctica: a partir de un convenio firmado con el Parque de la Salud, sus alumnos podrán realizar prácticas profesionales en tres de los principales centros sanitarios de Misiones.
Marcelo Aguirre, director de la carrera, lo confirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. «Tenemos una muy buena noticia para el alumnado y el cuerpo docente de la universidad, que es haber firmado un convenio con el Parque de la Salud. A nosotros nos habilita a que los alumnos puedan realizar prácticas en el Hospital Favaloro, en el Hospital Madariaga y en el Hospital Fátima, que son grandes centros de salud que tenemos», señaló.
El acuerdo abre la posibilidad de que los estudiantes trabajen junto a pacientes internados, quirúrgicos, de terapia intermedia y de terapia intensiva. Según Aguirre, ese contacto con situaciones reales «les permite tener mayor capacidad para que después, cuando tengan el título habilitante, puedan trabajar con más tranquilidad, porque ya se apropiaron y aprendieron técnicas con pacientes reales».
La carrera tiene una duración de cinco años distribuidos en diez semestres y una carga práctica de aproximadamente el 60%. En los primeros años, las prácticas se realizan mediante simulación entre compañeros. Recién en cuarto y quinto año los alumnos intervienen en escenarios reales, siempre con supervisión profesional.
La UGD ya cuenta además con un consultorio habilitado en el campus de la avenida López y Planes, autorizado por el Colegio de Kinesiólogos, donde los estudiantes atienden pacientes con distintas patologías junto a docentes kinesiólogos. «Los pacientes saben que están trabajando con alumnos y con un kinesiólogo a cargo, que es el responsable final», precisó Aguirre.
Además del nuevo convenio con el Parque de la Salud, los alumnos ya realizan prácticas en el Hospital Baliña, a partir de otro acuerdo firmado recientemente. Allí trabajan con pacientes ambulatorios e internados que presentan contracturas, secuelas de cirugías, fracturas, cuadros neurológicos y también niños, entre otros casos. «Cuando un paciente está internado, para evitar que se complique, es el kinesiólogo o la kinesióloga quien interviene, junto con un trabajo multidisciplinario con el médico, el nutricionista y otros profesionales, para mantener la calidad de vida del paciente», explicó el director.
Aguirre también subrayó que la kinesiología va más allá de la rehabilitación deportiva y mencionó el rol que tuvo la especialidad durante la pandemia de COVID-19. «En la época de pandemia hubo una especialidad de la kinesiología que fue primera línea: la kinesiología respiratoria o el kinesiólogo que se dedica a terapia intensiva. La mayoría de los pacientes que tuvieron COVID terminaban con problemas respiratorios, en terapia intermedia o intensiva», recordó.
La carrera tiene alta demanda en la provincia. La UGD dicta Kinesiología en las sedes de Posadas, Oberá y Eldorado, además de Resistencia, Chaco. Solo en Posadas, la inscripción de este año rondó los 200 estudiantes.
Quienes quieran anotarse pueden consultar en ugd.edu.ar o escribir a dirkinesiologia@ugd.edu.ar. La universidad ofrece dos instancias de curso de nivelación: una que arranca en septiembre con cursado los sábados, y otra intensiva entre febrero y mediados de marzo. El curso no es eliminatorio, pero requiere aprobar contenidos de Biología, Metodología del Aprendizaje e Introducción a la Vida Universitaria antes de comenzar el primer año.
Con informacion de Primera Edicion.