El gobernador Hugo Passalacqua convocó a los senadores de Misiones a votar en contra de la modificación de la Ley de Tierras, cuyo tratamiento está previsto para el 6 de agosto en el Congreso de la Nación. En esa línea, el intendente de Puerto Rico, Carlos Koth, expresó su rechazo a la reforma en una entrevista con Canal Doce.
«No sé cuáles son los motivos para cambiarla porque esta ley protege la soberanía y la riqueza de esta hermosa tierra colorada», sostuvo Koth. El funcionario contó que elaboraron un documento dirigido a la prensa con el objetivo de que los legisladores nacionales «recapaciten y den la negativa a esta reforma».
Koth también se refirió a la postura del senador Martín Goerling, quien confirmó que acompañará los cambios. «Van a tener que rendirle cuentas a toda la comunidad misionera», advirtió.
Sobre las consecuencias que podría traer la modificación, el intendente fue contundente: «No está en juego nada político, sino el cuidado de generaciones que vendrán, nuestros hijos y nietos. Lo que más se pone en riesgo es la naturaleza. Si llega a suceder, no sabemos en manos de quién pueden quedar. Tenemos el ejemplo de las tierras alrededor de nuestra frontera, entre Paraguay y Brasil, por la forma en que la explotan y no la cuidan. Esto traerá severos problemas en el medio ambiente».
Uno de los puntos que más preocupa es la posibilidad de que se amplíe la compra de tierras por parte de inversores extranjeros. Según Koth, se trata de uno de los artículos «más peligrosos» de la reforma, ya que Misiones se encuentra al límite del porcentaje de suelo en manos foráneas permitido por la ley vigente. En ese sentido, recordó que durante la década del 90, la desregulación yerbatera llevó a muchos productores a vender sus chacras a inversores de afuera.
Koth alertó además por el impacto que esa dinámica podría tener sobre el Acuífero Guaraní. «La siembra directa y el uso de agrotóxicos en las plantaciones pueden contaminar esta reserva, que es la más grande de agua dulce que existe y la tiene Misiones», señaló.