La Escuela Agrotécnica de Eldorado tiene 66 años de historia y fue la primera institución pública con orientación agropecuaria de Misiones. Hoy atraviesa, junto al resto del sistema universitario nacional, lo que su propia directora define como la peor crisis presupuestaria que vivió el establecimiento.
La escuela es la única de nivel medio que depende de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) y cuenta con un predio de 100 hectáreas donde los alumnos desarrollan prácticas didácticas y productivas. Además, dispone de una residencia que alberga a 80 estudiantes provenientes de distintos puntos de Misiones, jóvenes que llegan el domingo a la noche y regresan a sus hogares el viernes por la tarde, abonando una cuota de cooperadora de 40 mil pesos.
La directora Noelia Rivaldi explicó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el establecimiento viene sosteniendo su funcionamiento con recursos escasos y que la comunidad educativa recurrió a la organización de ventas de pollos, bonos de colaboración, té bingo y peñas para poder afrontar algunos gastos.
Sin embargo, Rivaldi fue categórica al señalar que «la educación no puede pasar por bonos de colaboración y por la voluntad de la gente. Debemos pensar en una política pública que garantice este derecho y el funcionamiento pleno de estos espacios».
Según explicó la directora, el problema comenzó en 2023 con la suspensión de las partidas contempladas en la Ley de Educación Técnico Profesional, que establecía el equivalente al 0,2% de los ingresos corrientes del sector público para financiar a las escuelas técnicas y agrotécnicas. A eso se sumó que ese aporte no fue incorporado al nuevo presupuesto nacional, y que tampoco se cumplió con la Ley de Financiamiento Universitario, norma que regula los fondos que la Agrotécnica recibe a través de la UNaM.
«Ya han pasado todas las instancias propias de la aprobación de una ley y también las instancias judiciales. Hay una orden para que el Ejecutivo cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, pero no hemos tenido respuestas», afirmó Rivaldi.
La directora distinguió la situación actual de otras crisis que vivió la institución en gestiones anteriores: «En otros momentos quizás no mandaban todo el dinero, pero no eliminaban una ley. Eso daba previsibilidad para seguir luchando o, al menos, atendían el teléfono y daban una respuesta. Hoy esto no está en agenda».
El impacto es especialmente sensible en una escuela que requiere maquinaria agrícola, insumos y equipamiento para formar técnicos agropecuarios. Los últimos planes de mejora, financiados por el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), permitieron renovar tractores, incorporar herramientas y equipar distintos espacios, entre ellos la sala de elaboración agroindustrial, que según la dirección es la más grande de la zona norte de Misiones y se usa también para capacitar a productores locales.
«Hoy el escenario es realmente desalentador para pensar cómo sostener estos espacios en el tiempo. Requieren un mantenimiento anual importante y necesitamos seguir actualizando las maquinarias», advirtió Rivaldi.
Entre las necesidades pendientes, la directora mencionó la renovación de la sala de informática, la incorporación de nuevas razas bovinas y porcinas y la actualización de equipos agrícolas, inversiones que hoy no pueden planificarse por la ausencia de financiamiento.
Rivaldi también alertó sobre las consecuencias que tendría para los estudiantes una eventual reducción de los servicios de residencia y becas: «Si se llegara a tomar una decisión sobre este tipo de servicios sociales y las becas que asignamos, estaríamos perjudicando el futuro de muchos estudiantes de la provincia».
Pese al contexto, la institución avanza en la certificación de la norma internacional de gestión de calidad ISO 9001 y uno de sus egresados 2025, oriundo de una chacra de Montecarlo, cursa actualmente una doble titulación en el Instituto Federal de Espíritu Santo, en Brasil.
Con informacion de Primera Edicion.