La competencia de productos chinos frena la producción de ZF en Córdoba y afecta a 340 trabajadores

La empresa alemana ZF Friedrichshafen suspendió parcialmente la producción en su planta de San Francisco, Córdoba, como consecuencia de la creciente competencia de amortiguadores importados desde China. El impacto alcanza a 340 trabajadores.

La fábrica, que produce amortiguadores bajo las marcas ZF y Sachs, acordó con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) frenar la actividad tres lunes por mes durante junio, julio y agosto. En esas jornadas, los trabajadores percibirán el 75% del salario con carácter no remunerativo, sin aportes. El aguinaldo se abonará completo, al igual que los adicionales de convenio.

El acuerdo surgió luego de que la empresa solicitara al Ministerio de Trabajo un Procedimiento Preventivo de Crisis por siete meses, con la intención de pagar el 50% de los salarios en los días no trabajados. La UOM rechazó esa propuesta y las partes llegaron a un entendimiento más acotado.

El pacto también incluyó una cláusula de paz social: ni la compañía ni el sindicato podrán tomar medidas durante el trimestre. Se sumó un incremento salarial acumulativo del 2,5% mensual para ese período.

El secretario de la UOM seccional San Francisco, Lucas Sarmiento, señaló que el objetivo central fue proteger los 340 puestos. «Ni la empresa ni la organización sindical pueden tomar ningún tipo de medidas», afirmó.

El detonante de la crisis fue el salto en las importaciones de amortiguadores: en 2024 ingresaron poco más de 500.000 unidades; en 2025 esa cifra se triplicó hasta alcanzar los 2,1 millones, en su mayoría de origen chino. El mercado de reposición, que representa la mitad de las ventas de ZF, fue el más golpeado. El director general de la compañía en Argentina, Andrés Fava, advirtió: «Hay productos buenos, pero también mucha porquería».

Fava había planteado en enero que el problema no radica en la eficiencia de la planta —que exportaba entre el 45 y 50% de su producción— sino en las condiciones de competencia. «Si a nosotros nos replican las mismas condiciones con las que trabaja China, puedo poner un producto igual o más barato», sostuvo. Y agregó: «Nada es suficiente cuando la situación no es razonable, cuando la cancha no es plan».

Antes de llegar al acuerdo actual, la empresa ya había despedido 44 empleados y abierto un retiro voluntario al que se sumaron otros 30 operarios. La planta tiene una larga historia en la región: fue fundada por la familia Delfabro, adquirida por Sachs en 1997 y desde 2003 forma parte del grupo ZF.