La construcción en Misiones atraviesa una de sus peores etapas en años recientes. La baja en la actividad, la paralización de proyectos y la escasa inversión en infraestructura redujeron drásticamente el empleo en el sector y pusieron a las empresas constructoras en una situación de espera.
Según datos presentados por representantes de la UOCRA en reuniones con empresarios y autoridades provinciales, el rubro pasó de emplear entre 8.000 y 10.000 trabajadores registrados —a fines de 2022 y comienzos de 2023— a cifras que hoy se ubican por debajo de los 2.500.
Oscar Marelli, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) en Misiones, explicó que muchas firmas locales optaron por conservar parte de su estructura operativa pese al menor volumen de contratos. El objetivo es no perder personal calificado y estar en condiciones de responder cuando se reactive la demanda privada o se habiliten nuevos proyectos públicos. «Tenés que mantener estructura, gente y capacidad operativa para estar de pie», señaló el dirigente.
Marelli indicó que la crisis abarca gran parte del país, aunque el Nordeste Argentino resultó particularmente afectado. Mientras otras provincias sostienen cierto nivel de actividad gracias a proyectos vinculados a Vaca Muerta, la minería o grandes obras de infraestructura, Misiones enfrenta una demanda reducida y sin esos motores de reemplazo.
Desde la cámara subrayaron que la construcción no solo genera empleo directo, sino que moviliza una cadena amplia que incluye corralones, transportistas, proveedores, profesionales y comercios. La caída del sector repercute, por lo tanto, en una porción significativa de la economía provincial.
Marelli consideró además que la inversión en infraestructura —rutas, agua, saneamiento, energía, conectividad— es clave para el desarrollo de las economías regionales y para mejorar la competitividad de provincias alejadas de los principales centros de consumo. La falta de esas obras, sostuvo, limita las posibilidades de crecimiento a largo plazo.
La recuperación de la actividad privada en Misiones es lenta y, por ahora, insuficiente para recomponer los niveles de empleo que el sector registraba años atrás.
Con informacion de Misiones Online.