La cooperativa misionera Flor de Jardín brilló en Caminos y Sabores con su choclito agridulce como producto estrella

La vigésima edición de Caminos y Sabores volvió a convocar a productores, cooperativas y emprendedores de todo el país en uno de los encuentros gastronómicos más relevantes de Argentina. Entre las 22 marcas misioneras presentes estuvo la Cooperativa Flor de Jardín, que llevó su cartera completa de productos con el objetivo de ampliar sus canales comerciales y ganar presencia en mercados fuera de la provincia.

El gerente comercial de la cooperativa, Iván Revinski, señaló que este tipo de ferias va más allá de las ventas puntuales: el contacto directo con consumidores, distribuidores y comercios permite identificar tendencias y abrir nuevas oportunidades de negocio. «Es una feria muy importante a nivel país porque reúne productos de muchísimas categorías. Para nosotros es una oportunidad para seguir creciendo, invertir en nuevos desarrollos y ampliar las ventas, que es lo que buscamos todas las empresas que participamos», afirmó.

La oferta que llevó Flor de Jardín incluyó yerba mate, fécula de mandioca, encurtidos, almíbares, mermeladas y conservas. «Siempre llevamos toda nuestra cartera de productos. La idea es que cada uno tenga la posibilidad de mostrarse porque nunca sabemos cuál puede abrirnos una nueva puerta comercial», explicó Revinski.

Dentro de esa variedad, el choclito agridulce volvió a posicionarse como el producto más buscado por los visitantes. «El choclito agridulce es la estrella de nuestro stand. Somos una de las empresas más importantes tanto en calidad como en cantidad de producción, por eso siempre es uno de los productos más buscados en este tipo de eventos», destacó el gerente.

La yerba mate también tuvo un lugar central en la propuesta. Revinski explicó que las preferencias de los consumidores fuera de Misiones muestran una diversificación creciente. «En Buenos Aires y en otras zonas, las variedades que mejor resultado nos dan son la yerba suave y la despalada. Hay consumidores que siguen prefiriendo la yerba tradicional, con más palo y espuma, pero también muchos que buscan una molienda diferente y una infusión más suave», describió.

Para la cooperativa, esa segmentación exige ofrecer alternativas que se adapten a distintos hábitos sin perder la identidad del producto. La participación en ferias nacionales, según Revinski, es justamente la herramienta que permite conocer de cerca cómo evolucionan esas preferencias y ajustar la propuesta en consecuencia.

Con informacion de AgroMisiones.