Los números del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) dibujan una tendencia que preocupa al sector yerbatero: la hoja verde ingresada a secaderos durante los primeros cuatro meses del año cayó más del 43% entre 2024 y 2026.
En el período enero-abril de 2024 se registraron 268.297.370 kilos. En el mismo lapso de 2025 la cifra bajó a 174.675.577 kilos. Y entre enero y abril de 2026 se contabilizaron 151.910.206 kilos, el valor más bajo de la serie.
Productores y dirigentes del sector atribuyen esa retracción al deterioro de la rentabilidad en las chacras, que a su vez vinculan con la desregulación del mercado yerbatero implementada por el Gobierno nacional.
Hugo Sand, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), fue directo al describir la situación: «El costo de producción supera los 400 pesos y nos pagan 200, cuando deberían pagar 700». Para Sand, existe «una tremenda transferencia de recursos del colono a las industrias», que atribuyó a las decisiones del Gobierno nacional y a la pérdida de facultades regulatorias del INYM.
Desde la zona norte, Jonas Petterson, integrante de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte de Andresito, sostuvo que «la caída de producción es la decadencia de los productores y de las chacras, todo por la desregulación nacional», y reclamó «la devolución de todas las facultades del INYM» para revertir el proceso.
Petterson también cuestionó el argumento del exceso de materia prima como justificación de los bajos precios: «Con los datos de disminución de cosecha, cae el discurso de quienes afirman que hay exceso de materia prima y por eso se paga menos». Además, recordó que el presidente del INYM, Rodrigo Correa, afirmó ante la Cámara de Diputados que la producción yerbatera se mantuvo estable en los últimos cinco años, una aseveración que los productores consideran en contradicción con los propios registros de cosecha.
Desde la zona centro, Cristian Klingbeil señaló que la falta de rentabilidad está dejando marcas en los cultivos: «Cada vez se invierte menos en los yerbales», indicó, al mencionar el alza en fertilizantes, combustibles e insumos. Según explicó, ese menor mantenimiento ya se refleja en los rendimientos actuales.
Luis Andrusyszyn, productor y dirigente de Apóstoles, graficó la magnitud de la caída con una comparación: «Los números nos dan casi similar o incluso menos que cuando había sequía». Andrusyszyn explicó que el problema de fondo es la imposibilidad de realizar tareas básicas de mantenimiento: «Esta baja de hoja verde es porque no podemos hacer las tareas culturales, por no fertilizar, por no poder atender el yerbal».
Frente a este escenario, el Gobierno de Misiones puso en marcha una serie de medidas de apoyo. Entre ellas, una línea de descuento de cheques a tasa cero a través del Banco Macro, destinada a operadores que respeten valores de referencia de 301 pesos por kilogramo de hoja verde y 1.160 pesos por kilogramo de yerba canchada.
La Provincia también convocó a una Mesa Yerbatera con representantes de distintos eslabones de la cadena productiva. En ese espacio, funcionarios provinciales ratificaron su postura de impulsar un precio de referencia de 700 pesos por kilo de hoja verde, cifra que los productores señalan como necesaria para recuperar la viabilidad de las chacras.
Con informacion de AgroMisiones.