El buen clima volvió a Posadas justo a tiempo para el feriado nacional del Día del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, y los vecinos no desaprovecharon la oportunidad. Después de varios días de lluvia e inestabilidad, el sol del lunes convocó a familias, grupos de amigos y visitantes a la Costanera posadeña.
Desde la tarde, el paseo ribereño se fue animando con distintas postales: rondas de mate entre amigos, familias paseando en bicicleta, chicos caminando con sus padres y turistas que se acercaron a ver el río Paraná.
El movimiento también favoreció a los emprendedores locales. En el cuarto tramo y a lo largo del recorrido hacia el muelle, decenas de puestos ofrecieron artesanías, indumentaria y opciones gastronómicas, dándole un tono festivo a la jornada.
Con informacion de Misiones Online.