La desregulación del INYM golpea a Azara: la recaudación municipal cayó más del 50%

La desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) está dejando una huella directa en las arcas de los municipios yerbateros de Misiones. En Azara, donde la actividad yerbatera es el motor central de la economía local, la caída de los ingresos municipales superó el 50% en el último período, según confirmó el intendente Rodolfo Kuinaschuk.

El deterioro fiscal está estrechamente vinculado a la situación de los pequeños y medianos productores, quienes ante la baja en los precios pagados por la hoja verde ya no pueden sostener los costos de la cosecha. Según explicó Kuinaschuk, muchos colonos debieron abandonar la contratación de cuadrillas de tareferos y recurrir exclusivamente al trabajo familiar. «Hoy en día está cosechando medio solo en familia porque ya no le alcanza a pagar a la gente que cosecha», describió el jefe comunal.

La crisis no se detiene en la zafra. La falta de liquidez impide a los productores comprar insumos básicos como herbicidas o fertilizantes, lo que compromete el estado de los yerbales a mediano plazo. «Ni piensa en plantar. No puede ni mantener lo que tiene», señaló Kuinaschuk, quien alertó sobre la aparición de yerbales abandonados en los alrededores de Azara, donde el costo de cosechar y trasladar la hoja verde supera lo que pagan los secaderos. Para sostenerse, varios colonos recurren a la venta de ganado o a ingresos de actividades secundarias.

En ese contexto, el municipio trabaja en coordinación con el gobierno provincial para avanzar en una agenda de Emergencia Yerbatera junto al gobernador Hugo Passalacqua y el Obispo de la Diócesis de Posadas. El vínculo institucional con Posadas fue ratificado por el propio intendente durante el acto por el 126° aniversario de la llegada de los primeros colonos polacos y ucranianos a la localidad, que contó con la presencia del mandatario provincial. «Siempre estuvimos bien. Tuvimos buenas respuestas del municipio con Posadas, con los ministros, con el gobernador, con Safrán también», dijo Kuinaschuk, en referencia al ministro de Hacienda Adolfo Safrán. También reafirmó el alineamiento político local: «El grupo decidió acompañar al gobernador y vamos a acompañarle a Hugo».

En la última reunión de intendentes celebrada en San Ignacio, Azara presentó solicitudes urgentes ante el impacto social de la crisis. Con más familias que perdieron capacidad de pago y mayor demanda en el sistema de salud público, el municipio pidió refuerzo de medicamentos y personal médico para el hospital local, además de previsión para el incremento estacional de enfermedades respiratorias y los costos de traslados en ambulancia a Posadas. También se planteó la incorporación de tanques de reserva para la red de agua potable, afectada por las frecuentes interrupciones del suministro eléctrico.

A pesar del ajustado presupuesto, la gestión municipal mantiene obras en curso. A través de gestiones con el Ministerio de Hacienda, se recuperó maquinaria vial que había sido dada de baja y se realizan trabajos de entoscado y perfilado en caminos de Colonia Bonita y Badenes. «Hoy están trabajando», destacó Kuinaschuk.

También se proyecta la reactivación de un plan de diez viviendas que estuvo paralizado durante 13 años, con el objetivo de entregarlas antes de fin de año, al que se sumarán nuevas unidades habitacionales de madera comprometidas por el gobernador Passalacqua.

En el marco de las celebraciones fundacionales, la comunidad abrió una Cápsula del Tiempo depositada hace 25 años por iniciativa del exintendente Miguel Viñaño. Los documentos y fotografías recuperados permitieron contrastar el crecimiento urbanístico de Azara con su historia. «Azara está creciendo más ahora en estos últimos tiempos a pesar de la crisis», cerró el intendente, para quien el principal desafío de su gestión será sostener el tejido social y productivo frente a los efectos de la desregulación yerbatera.

Con informacion de AgroMisiones.