La escribana condenada por el asesinato de su marido en Misiones organiza retiros espirituales en Jardín América

Veintitrés años después del asesinato del abogado Guillermo José Valdez en Posadas, la escribana Adriana García volvió a aparecer públicamente. Esta vez lo hizo como organizadora de un retiro espiritual de dos días en Jardín América, llamado «Un abrazo con Dios», programado para el 11 y 12 de octubre en Paraíso Lodge. La inscripción puede abonarse en cuatro cuotas de $27.500.

La propuesta, difundida a través de redes sociales, promete «dos días para detenerte, respirar y reencontrarte con Dios en medio de la naturaleza», con renovación, paz interior y experiencias transformadoras.

García había sido condenada a prisión perpetua en junio de 2007 por el Tribunal Penal de Posadas, que la encontró coautora del homicidio agravado de su entonces esposo. El crimen fue calificado por la Justicia como cometido con alevosía, ensañamiento y planificación previa.

Los hechos ocurrieron el 19 de junio de 2003. Ese día, Valdez —abogado de 50 años y representante legal de un banco internacional— fue citado a la escribanía de García con el pretexto de resolver asuntos del divorcio y la división de bienes. Según estableció la investigación judicial, lo esperaban Bertoldo Neumann Rojas, quien mantenía una relación sentimental con García, y Jorge Alberto «Mosquito» Ramírez. Valdez fue asesinado con extrema violencia.

Durante el juicio oral, García sostuvo que había abandonado la oficina antes del crimen y que Neumann había quedado discutiendo con la víctima. El Tribunal descartó esa versión y condenó a los tres imputados a prisión perpetua.

Tras casi dos décadas privada de su libertad, García accedió de forma progresiva a los beneficios previstos en la Ley de Ejecución Penal: primero salidas transitorias, luego semilibertad y una reducción de 13 meses en el cómputo de su condena por estímulo educativo. En marzo de 2023, el Tribunal Penal Uno de Posadas le concedió la libertad condicional, tras evaluar favorablemente los informes penitenciarios sobre su conducta.

Neumann, por su parte, también recuperó la libertad condicional la semana pasada. El beneficio fue otorgado por el Tribunal Penal N° 2 de Posadas. El posadeño, de 46 años, egresó de la Unidad Penal II de Oberá, donde cumplía sus condenas —fue condenado a perpetua en dos oportunidades por homicidios cometidos en la capital misionera, penas que fueron unificadas.

Dado que los crímenes ocurrieron antes de la reforma del Código Penal de 2004, Neumann quedó alcanzado por el régimen anterior de ejecución de la pena, lo que le permitió acceder a la libertad condicional al cumplir el tiempo mínimo exigido.

Como condiciones impuestas, deberá residir en el domicilio informado a la Justicia, notificar cualquier cambio de residencia, abstenerse de consumir alcohol y estupefacientes, desarrollar actividad laboral o capacitarse y no cometer nuevos delitos. Permanecerá durante cinco años bajo el control del Patronato de Liberados y Egresados de Misiones.

Con informacion de Misiones Online.