La Expo Té Argentina cerró su cuarta edición en Posadas con 3 mil visitantes y negocios concretos

La cuarta edición de la Expo Té Argentina cerró sus puertas este domingo en Posadas con un balance positivo para organizadores y expositores. Unas 3 mil personas pasaron por el Pabellón 3 del Parque del Conocimiento, donde más de 70 stands mostraron la variedad que hoy define al sector tealero nacional.

Blends artesanales, gastronomía, cócteles, cosmética, cerámica y capacitaciones conformaron una propuesta que volvió a instalar a Misiones como centro de la producción de té en el país.

Uno de los ejes que atravesó el evento fue la construcción de una identidad para el té argentino. El especialista en marketing Silvio Leguia señaló que desde hace un año se trabaja en la certificación de origen del producto nacional: «Eso ya es un paso. El desafío ahora es qué significa que sea de acá».

La apuesta al mercado interno también fue una tendencia visible. Tokuyi Kairiyama, de Ninusha’s Tea, explicó que su empresa reorientó el foco desde la exportación hacia el consumo local: «Empezamos en la provincia y de a poco nos vamos expandiendo».

El movimiento comercial dentro de la feria dejó resultados concretos. Lucas Vallejos, del emprendimiento Tea Nest, que diseña tés prensados en forma de pequeñas monedas con flores incorporadas, celebró haber agotado su stock: «Vendimos todo hoy, estamos muy contentos».

Roberto Roznicki, de la Cooperativa Yerbatera 2 de Mayo-Indumar, presentó un té helado sabor durazno y anticipó el desarrollo de envases para venta en supermercados. Sobre el valor de este tipo de ferias, subrayó: «En estas expos siempre te vas con al menos una negociación cerrada, aparte de lo que te compran en el stand».

Leandro Nadal, cofundador de Me Fitocosmética, presentó productos elaborados con plantas nativas y té misionero. «Lo que hacemos es combinar la ciencia que hay detrás del estudio de las plantas nativas misioneras y la ciencia de la cosmética», explicó al mostrar una crema facial con té, tapecué y bardana.

Entre las propuestas más particulares estuvo la de Amalia Inés Radovancich, creadora del té amarillo argentino, una de las variedades más complejas de producir. «Es un té muy difícil de lograr, pero es muy rico. Es suave, envolvente y logré que tenga mucho umami», describió.

La artesanía también tuvo su lugar. Silvia Mushiro, de Kokeshi Creativa, exhibió piezas de cerámica diseñadas para acompañar la infusión, combinando referencias a la naturaleza misionera con elementos de la cultura japonesa: «Trato siempre de agregarle un detalle particular a cada pieza».

Desde el turismo, Clarisa Hausheer, directora de Cultura y Turismo de Campo Viera, destacó el circuito que ofrece ese municipio para conocer la producción tealera: «Nosotros somos la Capital Nacional del Té y queremos mostrar un poco el origen de todo».

En el plano institucional, la diputada nacional Yamila Ruiz remarcó que la Expo fue declarada de interés nacional: «Es una manera de poner en valor este gran trabajo».

La sustentabilidad también formó parte de la agenda. Desde la Subsecretaría de Marketing Turístico se midió la huella de carbono del evento, y el resultado indicó la necesidad de plantar 51 árboles para compensar el impacto del traslado de participantes.

Las actividades continúan este lunes con visitas a establecimientos tealeros, donde productores y visitantes podrán recorrer los teales y conocer el proceso completo desde la planta hasta la taza.

Con informacion de AgroMisiones.