La Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos (CAMIM) organiza MetalMisión 2026, una jornada sectorial programada para el 3 de septiembre en el Hotel Austral de Dos de Mayo. El evento, que lleva el subtítulo «Industria para las industrias», convocará a empresas metalmecánicas de la provincia con el objetivo de identificar demandas, generar contactos comerciales y explorar acuerdos de cooperación entre pymes. Hasta ahora confirmaron participación alrededor de 20 empresas, sobre un total de 35 asociadas a la cámara.
El presidente de CAMIM, Marcelo Sarasola, explicó que la elección de Dos de Mayo como sede responde a una intención deliberada de descentralización. «Queremos federalizar la dinámica empresarial para que no sea exclusivamente en Posadas», señaló. Para Sarasola, el encuentro debe ser una instancia de interacción concreta y no solo de presentaciones: «No sea solo en proyección de cosas sino de interacción y posibilidad de negocios».
El dirigente describió a la metalmecánica como un sector transversal a toda la economía productiva. «Todos los otros procesos productivos, todas las otras industrias nosotros somos proveedores: siempre atrás hay un metalmecánico», afirmó. En ese marco, MetalMisión apunta a que las empresas puedan detectar qué demandan otras industrias, tanto dentro de Misiones como en otras provincias, y evaluar si pueden responder a esas necesidades de forma asociada.
La escala de producción es uno de los principales obstáculos que el sector identifica para acceder a mercados más grandes. Sarasola planteó las alianzas entre empresas como la vía para superar ese límite. «Haciendo alianzas podemos llegar a más clientes y nuevos mercados, inclusive con productos más complejos y mayor valor agregado, esa es la clave», sostuvo. Y agregó: «Tenemos experiencia, tenemos componente de innovación y desarrollo que de lo más bien puede apuntar a esos mercados, a veces por ahí un factor de escala, pero que se soluciona con esto que es las alianzas».
El panorama actual del sector no es sencillo. Sarasola indicó que las pymes metalmecánicas misioneras operan en promedio al 40% de su capacidad instalada. «En vez de pensar en crecer, tenemos que estar pensando en cómo mantener lo que tenemos. O sea, es una situación dura», expresó.
Entre los problemas estructurales mencionó los costos energéticos y la ausencia de ciertos servicios industriales en la provincia. «La industria metalmecánica también es eléctricamente intensiva. No tenemos gas para algunos procesos», explicó. Como caso concreto, mencionó que hay empresas que deben enviar piezas hasta Córdoba para realizarles tratamientos térmicos, lo que encarece los costos de producción por la falta de esa prestación en Misiones.
La jornada del 3 de septiembre también servirá para explorar oportunidades en sectores con perspectivas de crecimiento. Sarasola mencionó la energía, la minería y el transporte como áreas con potencial demanda para los productos y servicios de las metalmecánicas misioneras.