La Legislatura misionera avanza en un programa para producir proteína vegetal y abaratar costos del sector ganadero

La Cámara de Representantes de Misiones tiene en carpeta un nuevo proyecto que apunta directamente a las chacras de la provincia: el Programa de Producción de Proteína Vegetal. La iniciativa, que ya obtuvo dictamen favorable en comisión, podría convertirse en ley en la próxima sesión.

El autor del proyecto, el diputado de Encuentro Misionero Juan José Szychowski, explicó el problema que busca resolver: «Las cadenas ganadera, avícola y porcina necesitan proteínas que actualmente se traen de otras regiones, lo que encarece la producción. Con este programa podremos desarrollar esos insumos localmente, generando valor agregado y trabajo en nuestra provincia».

La propuesta prevé impulsar en las chacras misioneras el cultivo de leguminosas, especies forrajeras y granos destinados a la elaboración de alimentos balanceados y subproductos. El Ministerio del Agro y la Producción quedaría como autoridad de aplicación, con facultades para implementar líneas de crédito a valor producto, asistencia técnica en territorio y apoyo para la instalación de plantas procesadoras de granos, con prioridad para cooperativas y asociaciones.

Szychowski señaló que la mirada del programa es de largo plazo: «Nuestro objetivo es poner en marcha el programa para fortalecer la producción animal de autoconsumo, el comercio interno y, a futuro, exportar proteína vegetal». También indicó que los estudios de factibilidad ya están realizados: «En la cuenca del río Uruguay hay muchas chacras con este perfil. Queremos trabajar de forma orgánica y extender la experiencia al resto de la provincia».

En cuanto a los cultivos, el legislador mencionó el maíz, el sorgo y la cebada como especies prioritarias, y subrayó el rol del Estado en el acompañamiento técnico: «Los productores conocen su tierra; nosotros, a través de los equipos técnicos, brindaremos asesoramiento sobre las mejores semillas y fertilizantes adecuados para consolidar un esquema orgánico».

El proyecto establece que la expansión de estos cultivos deberá respetar la biodiversidad, la legislación ambiental vigente, la rotación de cultivos y el manejo responsable del suelo, y fija como prioridad el uso de tierras previamente intervenidas.