La provincia de Misiones promulgó la Ley de Tenencia Responsable de Perros Potencialmente Peligrosos, cuya publicación en el Boletín Oficial la semana pasada formalizó su existencia como norma. La ley crea un Registro Provincial Digital para estos animales, exige identificación mediante microchip subcutáneo colocado por un veterinario matriculado y una placa visible en collar o pretal, y obliga a los propietarios a contratar un seguro de responsabilidad civil.
En cuanto a la circulación en espacios públicos, los perros alcanzados por la norma deberán usar bozal adecuado y correa o cadena no extensible de hasta 1,50 metros. Solo podrán ser paseados por mayores de 18 años, con un animal por persona. La ley también contempla mecanismos de control para evitar que estos perros circulen sueltos y establece sanciones ante incumplimientos.
Sin embargo, el presidente del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios de Misiones, Pablo Castillo, aclaró en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que la promulgación no implica aplicación inmediata. «La ley publicada este lunes lo que hace es oficializar su promulgación. Para que pueda comenzar a aplicarse todavía falta la reglamentación», explicó.
Según Castillo, esa reglamentación deberá determinar cómo funcionará el registro, qué organismo lo administrará, quiénes realizarán los implantes de microchip y cuáles serán las autoridades encargadas de fiscalizar y aplicar sanciones. «Hoy un tutor puede venir a la veterinaria y pedir que le coloquemos el chip porque la ley salió publicada. Pero todavía no existe el registro donde inscribir al animal. La ley está vigente, pero faltan todos los instrumentos para ponerla en práctica», ejemplificó.
Otro punto que deberá resolver la reglamentación es qué animales quedarán alcanzados por la norma. Castillo señaló que la definición no debería limitarse a razas específicas. «No es una cuestión estrictamente de razas. Se habla de biotipos, es decir, perros que por su tamaño, conformación física y potencia de mordida pueden representar un mayor riesgo», sostuvo.
El veterinario advirtió que una lista cerrada de razas puede generar errores, ya que perros mestizos pueden presentar las mismas características físicas. «Hablar solamente de determinadas razas puede terminar estigmatizándolas. Un perro no es peligroso únicamente por pertenecer a una raza determinada; también influyen la crianza, el manejo y la responsabilidad del tutor», afirmó.
Respecto al uso de bozal, Castillo recordó que la legislación vigente ya contempla condiciones para el tránsito de perros en la vía pública. «La normativa actual indica que los perros deben circular con collar o pretal, correa, bozal y bajo la supervisión de un adulto. Incluso, interpretada literalmente, esa obligación alcanza a cualquier perro que salga a pasear», señaló. También recordó la vacunación antirrábica obligatoria y que la normativa no reconoce la figura del perro callejero como situación permitida, aunque reconoció que los controles suelen ser escasos en la práctica.
Castillo fue enfático al concluir: «La reglamentación es la que convierte la norma en una herramienta aplicable. Sin ella todavía quedan muchas preguntas por resolver».
Con informacion de Primera Edicion.