A tres meses de su presentación, el paquete de reformas electorales que Carlos Rovira impulsó desde Encuentro Misionero en mayo quedó prácticamente paralizado. Los proyectos —que incluían la Boleta Única de Papel, Ficha Limpia, límites a los sublemas y modificaciones en el calendario electoral— perdieron impulso a medida que cambió el escenario político que los había hecho posibles.
El detonante fue el reordenamiento interno de la Legislatura. La conformación del bloque Movimiento por lo que Viene, con 18 diputados alineados con el gobernador Hugo Passalacqua, terminó con la mayoría que Rovira manejaba cuando presentó las iniciativas. A eso se sumó la fragmentación de otros bloques, que dejó a la Cámara con una correlación de fuerzas muy distinta a la de mayo.
Sin los votos para garantizar la aprobación y sin un consenso político amplio, los expedientes siguen formalmente dentro de la Cámara pero sin perspectivas reales de avance. A eso se agrega que la reforma tampoco había sido coordinada con el Poder Ejecutivo: Passalacqua nunca incluyó esos cambios entre las prioridades de su gestión.
Las iniciativas habían sido presentadas en mayo. El proyecto principal proponía incorporar la Boleta Única por Agrupación Política de Papel para elecciones provinciales y municipales, establecer un máximo de cuatro sublemas por lema en cada municipio, fijar los comicios provinciales entre el 31 de enero y el 31 de mayo del año electoral con convocatoria publicada al menos 90 días antes, y habilitar la posibilidad de hacer coincidir esas elecciones con las nacionales. Posteriormente se sumó Ficha Limpia, que buscaría impedir candidaturas a personas con condenas en segunda instancia por delitos graves.
Hoy, la agenda legislativa está ocupada por otras prioridades. La Cámara inició el tratamiento del Presupuesto para 2027, que concentrará la actividad parlamentaria en las próximas semanas con la exposición de ministros, organismos descentralizados y autoridades de los distintos poderes. También ingresó un proyecto para derogar la prohibición del uso de glifosato.
El contexto social y económico también va en otra dirección. Las preocupaciones que marcan la agenda pasan por el poder adquisitivo, las dificultades del comercio, la situación de los productores y el sostenimiento del empleo. Passalacqua orientó sus prioridades hacia esos ejes, alejados de una discusión sobre las reglas electorales.
Con el calendario de 2027 acercándose, la ventana para impulsar una reforma de esa magnitud se redujo considerablemente. La nueva mayoría legislativa no tiene esa reforma entre sus prioridades, y Rovira ya no está en condiciones de definir la agenda parlamentaria por sí solo.
Con informacion de Primera Edicion.