Las pequeñas y medianas empresas del Chaco cerraron mayo con una caída del 6,2% en su actividad económica respecto al mismo mes del año anterior, de acuerdo con el Índice Pyme de Actividad Económica elaborado por la Federación Económica del Chaco. En los primeros cinco meses de 2026, el retroceso acumulado llega al 7,3%.
El informe da cuenta de las dificultades que atraviesan comercios y pequeñas empresas en un contexto de recesión económica nacional. La contracción del consumo interno es uno de los principales factores que presiona sobre los resultados del sector.
El relevamiento registró una leve mejora mensual desestacionalizada del 0,7% respecto de abril, aunque ese dato no alcanza para revertir el balance negativo del año. La caída sostenida en las ventas complica la capacidad de muchas firmas para cubrir sus costos fijos.
En Presidencia Roque Sáenz Peña, comerciantes aguardaban que la proximidad del Día del Padre impulsara las operaciones, aunque reconocían que las ventas venían mostrando un comportamiento que ellos mismos describían como «depresivo» y que esa semana sería determinante para los resultados del período.
Los datos de mayo consolidan una tendencia de contracción que se extiende ya por siete meses consecutivos en el entramado pyme de la provincia vecina.