Las estaciones de servicio de Misiones acumulan una caída promedio del 35% en las ventas de combustibles durante lo que va de 2026. El dato fue confirmado por Faruk Jalaf, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste (Cesane), quien atribuye la situación a la recesión económica nacional y al deterioro del poder adquisitivo.
El escenario local coincide con un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) que ubica al país como el que más aumentó el precio de la nafta en dólares entre los exportadores de petróleo de América Latina: un 24,3% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Argentina supera en ese ranking a Ecuador (14,7%), México (10,7%), Brasil (4,9%) y Colombia (1,9%).
Sin embargo, para Jalaf el problema más urgente no son los precios sino la caída del consumo. «Las dos cosas son reales, la caída de las ventas y el precio más caro, salvo Uruguay», afirmó.
La baja del 35% refleja un cambio en los hábitos de la gente: menos desplazamientos, menor uso de vehículos y un ajuste generalizado del gasto ante un contexto de menor actividad económica.
En Misiones, el impacto tiene una dimensión particular. El transporte terrestre es un eslabón central de la actividad productiva, comercial y turística de la provincia, por lo que los aumentos en los surtidores se trasladan directamente a los costos logísticos y al traslado de mercaderías y pasajeros.
Sobre el informe del IAG, que vincula las subas de los combustibles con las tensiones internacionales, Jalaf planteó que el análisis requiere considerar otros elementos. «El petróleo que se produce en Argentina tiene características distintas al crudo internacional. Es un petróleo que se obtiene de arenas, no de pozos convencionales», señaló. Y agregó que una eventual suba del barril en los mercados externos no implica necesariamente un traslado automático al precio final: «Tienen que ver varios factores», remarcó.