Los plantines cítricos certificados ganan terreno en Misiones de la mano de las chacras diversificadas

La producción de plantines cítricos certificados avanza en Misiones y se articula con el modelo de chacras multiproductivas, una forma de agricultura familiar que combina distintos cultivos y cría de animales para alcanzar soberanía alimentaria y mejor rentabilidad. Los viveros especializados amplían su capacidad para atender una demanda que llega tanto a productores comerciales como a emprendimientos familiares en distintos puntos de la provincia.

Eduardo Tschirsch, responsable de Viveros Rigem en Bonpland, explicó que el establecimiento se dedica exclusivamente a la producción de plantas injertadas certificadas. «Trabajamos bajo todas las exigencias del SENASA para garantizar plantines cítricos con certificación y calidad sanitaria», señaló.

El vivero mantiene actualmente unas 20 mil plantas en producción de manera simultánea: alrededor de 15 mil en área cubierta y otras cinco mil en el sector exterior, lo que permite sostener el abastecimiento de forma continua.

Tschirsch detalló que los compradores responden a perfiles muy distintos. Algunos proveen a cooperativas y otros mercados, mientras que los establecimientos más pequeños utilizan los plantines para autoconsumo o para comercializar frutas en las ferias francas.

El productor también subrayó que cada vez más chacras incorporan diversas variedades de cítricos a su esquema productivo. «La producción de frutas representa una muy buena alternativa porque mantiene una demanda constante y ofrece mayor estabilidad que otras actividades», concluyó.

Este crecimiento sostenido en la demanda refleja un cambio en la forma de producir en el agro misionero, con chacras más diversificadas y un sector que avanza hacia esquemas con mayor valor agregado y proyección a largo plazo.