El cielo de este fin de semana tendrá una cita poco común: una Luna Azul y una microluna ocurrirán al mismo tiempo, en un evento visible desde Argentina y otras partes del planeta durante la noche del sábado y la madrugada del domingo.
El nombre Luna Azul no tiene que ver con el color. Se trata de la segunda luna llena que cae dentro de una misma estación astronómica, algo que sucede cada dos o tres años por la diferencia entre el calendario y los ciclos lunares.
Lo que hace especial esta ocasión es que esa luna llena coincide además con una microluna, es decir, el momento en que la Luna se encuentra cerca de su apogeo, el punto más distante de la Tierra en su órbita. Eso la hace lucir hasta un 14% más pequeña y alrededor de un 30% menos brillante que una superluna.
Según los especialistas, la plenitud máxima ocurrirá entre la noche del sábado y la madrugada del domingo según la ubicación. Para quienes estén en Argentina, la ventana más favorable para la observación se extiende entre las 18:30 y las 22, mientras la Luna gana altura sobre el horizonte.
No se necesitan telescopios ni equipos especiales para verla, aunque unos binoculares ayudan a distinguir detalles de la superficie. La única condición es tener el cielo despejado.
Los expertos sugieren buscar lugares con poca contaminación lumínica, como zonas rurales o espacios abiertos lejos de las ciudades, y orientar la vista hacia el este al momento de la salida de la Luna, cuando la imagen suele ser más llamativa.
Si bien las Lunas Azules y las microlunas son fenómenos que se repiten por separado con cierta regularidad, que ambos coincidan en la misma noche es bastante menos frecuente. Por eso, los especialistas la ubican entre las principales citas astronómicas del año.