La planta de Algodonera Avellaneda, empresa ligada al grupo Vicentín y ubicada en la provincia de Santa Fe, acumula siete meses sin pagar salarios a más de 200 de sus trabajadores. La falta de cobro se inició en diciembre de 2025, según informó Juan Carlos Bandeo, secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT) de Reconquista.
La fábrica lleva parada desde septiembre del año pasado. De una dotación total de aproximadamente 330 empleados, solo entre 100 y 120 operarios retomaron actividades en abril, y cobran de manera semanal alrededor de 225.000 pesos. El resto permanece fuera de la planta. Sobre ellos, Bandeo fue directo: «El resto de la gente está fuera de la planta y desde diciembre no recibió un peso».
El nudo del conflicto está en el proceso concursal. La empresa presentó propuestas de pago y llegó a acuerdos con la mayoría de sus acreedores, pero el Banco Nación no aceptó la forma de pago ofrecida. Según explicó el dirigente sindical, esa entidad concentra la mayor parte de la deuda: «La deuda con el Banco Nación representa aproximadamente el 80 por ciento de todo lo que deben. El banco respondió que la forma de pago que presentó la empresa no corresponde».
La resolución del concurso quedó en manos del juez civil y comercial Fabián Lorenzini, quien ya tuvo intervención en causas del grupo Vicentín. Una decisión judicial en los próximos días definirá qué ocurre con la empresa y con los puestos de trabajo en juego.
A la crisis interna se suman dos factores que complican aún más el panorama. Por un lado, los proveedores se niegan a entregar fibra de algodón, el insumo principal para la producción, como consecuencia del deterioro de confianza que arrastra el grupo Vicentín. Por otro, el sector textil argentino en su conjunto atraviesa una situación crítica, agravada por la apertura a las importaciones, que endurece la competencia para la industria local.