La reglamentación del régimen de tiendas libres de impuestos en pasos fronterizos terrestres, dispuesta por el Gobierno nacional, puso a Posadas en el centro del debate. La ciudad es el paso fronterizo con mayor tránsito de personas del país y figura entre los puntos estratégicos para la medida, dada su dinámica comercial con Paraguay y Brasil.
Fernando Meza, ministro de Desarrollo Social de Misiones, reconoce que el Duty Free puede generar empleo y movimiento económico, pero advierte que sin reglas claras podría agravar las desigualdades que el comercio local arrastra desde la apertura del puente internacional San Roque González de Santa Cruz.
«No queremos una nueva competencia desleal; queremos una oportunidad de desarrollo para toda la ciudad», planteó el funcionario.
Para Meza, el eje del reclamo no pasa por frenar la instalación del comercio libre de impuestos, sino por ampliar la mirada. Propone que esa habilitación sea el punto de partida para avanzar hacia una zona franca con perfil industrial, logístico y comercial, que convierta a Posadas en un polo de producción, exportación y generación de empleo.
«Queremos que haya inversiones y que se generen puestos de trabajo: sí. Pero no queremos una nueva asimetría dentro de nuestras fronteras», remarcó.
La distinción que traza el ministro es concreta: una tienda libre de impuestos puede concentrar beneficios en pocos operadores, mientras que una zona franca industrial y logística abriría oportunidades para proveedores locales, empresas exportadoras y trabajadores de distintos sectores. En particular, señala que industrias orientadas a exportar hacia Brasil podrían encontrar en Misiones una plataforma competitiva si existen incentivos adecuados.
El planteo tiene respaldo en la Ley 24.331 de Zonas Francas, que habilita espacios destinados al comercio y la actividad industrial exportadora. Meza menciona además antecedentes vinculados a Puerto Iguazú, donde se abrió la posibilidad de extender beneficios hacia Posadas y Bernardo de Irigoyen.
«La discusión no debería limitarse a la instalación de un Duty Free, solo para venta minorista de productos importados. El verdadero desafío es definir qué modelo de desarrollo y generador de empleo queremos para nuestra ciudad», sostuvo.
Para el funcionario, la ubicación geográfica de Posadas frente a Encarnación y próxima a corredores hacia Brasil debe transformarse en una ventaja productiva, no quedarse encerrada en un esquema de consumo.
«Más que discutir una tienda libre de impuestos, la pregunta de fondo es qué ciudad queremos construir: una ciudad que dependa del consumo o una ciudad que también produzca, exporte y genere nuevas oportunidades», concluyó.
Con informacion de Primera Edicion.