El presidente Javier Milei confirmó una nueva gira internacional que lo llevará a Brasil, Perú, Colombia y Ecuador en las próximas semanas. La agenda combina encuentros con aliados políticos, asistencia a ceremonias de asunción y actividades vinculadas a la promoción comercial y la atracción de inversiones.
La primera escala está prevista para el 25 de julio en San Pablo, donde Milei participará de un acto político en el que Flávio Bolsonaro será proclamado candidato presidencial. Durante esa misma visita, el mandatario tiene previsto trasladarse a Brasilia para reunirse con el expresidente Jair Bolsonaro, recientemente condenado por intento de golpe de Estado, y uno de sus principales referentes en la región. No se informó ningún encuentro oficial con el actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
La estadía en Brasil será breve: el 26 de julio Milei regresará al país para asistir a la inauguración de la Exposición Rural de Palermo. Dos días después viajará a Perú para participar de la ceremonia de asunción de Keiko Fujimori.
El 7 de agosto la agenda lo llevará a Colombia, donde asistirá a la toma de posesión de Abelardo de la Espriella. Luego se trasladará a Ecuador para reunirse con el presidente Daniel Noboa y avanzar en acuerdos que, según indicó, aún están pendientes de firma.
«Tengo un poco cargada la agenda», reconoció Milei en una entrevista con la radio Now 97.9, donde se definió como «un presidente dispuesto a abrirse al mundo».
El jefe de Estado vinculó la gira con el objetivo de incrementar el comercio exterior y atraer capitales. «Argentina tendría que tener el triple de comercio que el que tiene», afirmó, y sostuvo que sus viajes al exterior dan resultados: «Funcionan bastante bien mis viajes», dijo, al tiempo que aseguró que presentar «el caso argentino en el mundo» contribuyó a generar interés inversor.
Como respaldo de esa posición, mencionó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) habría permitido comprometer inversiones por USD 150.000 millones, aunque no brindó en esa instancia un detalle de los proyectos ni del grado de ejecución de los desembolsos. También se refirió a una iniciativa de USD 2.200 millones en el sector nuclear que podría incorporarse a un denominado «SuperRIGI», que requiere aprobación del Congreso.
El Presidente diferenció la situación de las provincias adheridas al RIGI de las que no lo hicieron. Mencionó al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, como ejemplo de gestión que, según dijo, obtuvo resultados positivos. «A todos los que adscribieron al RIGI les está yendo muy bien», expresó.
En sentido contrario, cuestionó a Buenos Aires, Formosa y La Rioja, y afirmó que esas provincias se privaron de los beneficios del programa por razones ideológicas, lo que, a su juicio, perjudica a sus habitantes.
Con informacion de Misiones Online.