El presidente Javier Milei concentró parte de su agenda en un paquete de reformas económicas que el Ejecutivo pretende impulsar tras el receso invernal del Congreso, en paralelo con una estrategia política orientada a las elecciones de 2027.
Entre las iniciativas que analiza el Gobierno figuran una modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, una nueva Ley de Mercado de Capitales, un mecanismo de cierre parcial del Estado cuando se agoten las partidas presupuestarias y la revisión de la llamada Ley de Inocencia Fiscal.
Desde el equipo económico indicaron que esas medidas apuntan a fortalecer la confianza, ampliar el financiamiento para inversiones de largo plazo y atraer al circuito formal parte de los dólares que permanecen fuera del sistema. Las estimaciones oficiales sitúan ese volumen entre USD 250.000 millones y USD 300.000 millones.
El oficialismo sigue de cerca la evolución del riesgo país y aspira a que caiga por debajo de los 400 puntos básicos. En la Casa Rosada atribuyen la previsibilidad alcanzada a la continuidad del ministro de Economía, Luis Caputo, y al cumplimiento de los vencimientos de deuda.
La estrategia de cara a 2027 descarta medidas expansivas del gasto. El Gobierno sostiene que buscará preservar el equilibrio fiscal y traslada al sistema financiero la tarea de ampliar el crédito y ofrecer tasas más competitivas.
El desafío financiero de 2027
El Ministerio de Economía presentó el Programa Financiero 2026-2027 para ordenar el esquema de pagos de deuda. Aunque el anuncio redujo la tensión en los mercados, analistas privados advirtieron que el próximo año impondrá mayores exigencias.
Según la consultora GMA Capital, las necesidades financieras podrían alcanzar los USD 24.900 millones. Las fuentes previstas alcanzarían para cubrirlas, pero sin margen de excedente, por lo que el programa dependerá de la capacidad del Gobierno para acumular reservas, renovar vencimientos y contener la demanda de cobertura cambiaria durante la campaña electoral.
En ese marco, Milei también ordenó acelerar las negociaciones para eliminar o suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Desde el entorno presidencial señalaron que la modificación del calendario electoral es una prioridad, tanto por el costo de las PASO como por el rechazo del Presidente a ese mecanismo. Sin embargo, La Libertad Avanza aún no reúne los votos necesarios en el Congreso para concretarlo.
Negociaciones con las provincias
Para conseguir apoyos parlamentarios, la Casa Rosada analiza distintas herramientas. Los gobernadores, entre otros temas, observan la cobertura de cargos judiciales federales en sus distritos: el Consejo de la Magistratura registra 133 vacantes en trámite, otras 108 permanecen en el Poder Ejecutivo y 67 en el Senado. El oficialismo prevé avanzar con nuevos pliegos de jueces y fiscales antes del cierre del período legislativo previo a la feria de invierno.
En simultáneo, La Libertad Avanza busca acuerdos electorales con cerca de diez gobernadores. La lógica no implica resignar la construcción propia del partido, sino coordinar la competencia en determinadas provincias para evitar enfrentamientos que puedan perjudicar la candidatura presidencial de Milei.
Los acuerdos alcanzados previamente en Chaco, Entre Ríos, Mendoza y San Luis se presentan como antecedentes de esta nueva etapa. Entre los mecanismos en análisis figuran las listas colectoras, que permitirían a fuerzas provinciales acompañar la candidatura presidencial sin disolverse como espacios locales. La conducción libertaria, de todos modos, pretende mantener candidatos propios en la mayor cantidad posible de distritos.
Rearme interno
Las negociaciones políticas también derivaron en cambios en el esquema de comunicación de la Casa Rosada. El secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, retomó el vínculo con los medios, mientras que el vocero presidencial Adrián Ravier quedó a cargo de las declaraciones públicas del mandatario. Ravier responde directamente a Milei, aunque mantiene estrecha relación con el sector que conduce el asesor Santiago Caputo. Fernández, en cambio, depende tanto del Presidente como de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El oficialismo también reforzó la participación del presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, en las reuniones partidarias, en coincidencia con una mayor intervención de Diego Santilli y Eduardo Menem en las conversaciones con gobernadores y legisladores.
La necesidad de alcanzar acuerdos con las provincias aparece como uno de los pocos puntos de consenso entre las distintas vertientes del espacio libertario, en un escenario donde la estabilidad financiera y la reelección de Milei se presentan como objetivos estrechamente vinculados.
Con informacion de Misiones Online.