Misionero radicado en Buenos Aires completó su primera media maratón en 1 hora y 57 minutos

Sergio Romero tiene raíces en Concepción de la Sierra, pero hace años que vive en Buenos Aires, donde trabaja en uno de los hospitales pediátricos más reconocidos de Latinoamérica. A ese perfil profesional le sumó, con el tiempo, una actividad que empezó de manera casual y fue ganando protagonismo en su rutina: el running.

El fin de semana pasado, Romero participó de la Media Maratón de Buenos Aires y completó los 21 kilómetros en 1 hora y 57 minutos. Era su primera competencia de calle en esa distancia.

El camino hasta esa largada no fue improvisado. En diciembre de 2024 había participado del Cruce Saucony, una carrera de montaña de 100 kilómetros divididos en tres jornadas. Desde entonces intensificó su preparación y se sumó al Brío Running Team, grupo con el que entrena tres veces por semana en el Rosedal bajo la conducción del profesor Rodrigo Fernández.

«Empecé como un hobby, impulsado por mis amigas», contó Romero sobre sus inicios. Con respecto a la media maratón, explicó que la encaró desde otro lugar: «Lo tomé como una experiencia, un momento de disfrute y dispersión».

Para él, correr cumple una función que va más allá del rendimiento físico. En medio de las exigencias académicas y laborales, los kilómetros funcionan como un espacio propio. «Corro porque es una actividad individual y, entre tantas actividades académicas y laborales, puedo tener ese momento de dispersión para mí y mi cabeza. Me ayuda muchísimo», señaló.

Aunque se trata de una disciplina con una dimensión individual marcada, Romero también valora lo que construyó dentro del grupo. «Esa es la vida de los corredores: aprendés a disfrutar y a compartir. Es una experiencia única y un respiro para la cabeza», resumió.

El cruce de la meta dejó una marca particular. «El aliento de la gente mientras pasás y los abrazos al llegar son cosas que valoro muchísimo», expresó el misionero.

Con informacion de Misiones Online.