Frente al freno de la obra pública nacional, la provincia de Misiones decidió avanzar en dos direcciones simultáneas: sostener la construcción con recursos propios y gestionar crédito externo para reactivar proyectos que quedaron paralizados.
En el plano internacional, la provincia tramita ante el banco de desarrollo FONPLATA un crédito multisectorial de 40 millones de dólares, con la intervención del Ministerio de Economía de la Nación. La operación, denominada «Última Milla», apunta a reactivar alrededor de 70 obras inconclusas y financiar nueva infraestructura social en distintos municipios. Los sectores contemplados son vivienda, educación, energía, agua potable y saneamiento, con un impacto estimado en más de 300.000 misioneros.
Equipos técnicos provinciales y nacionales trabajan en la evaluación de los proyectos, con el objetivo de lograr la aprobación antes de fin de año y comenzar la ejecución de las obras durante 2026. El crédito contempla una tasa estimada del 2% anual más la tasa SOFR, referencia habitual en los mercados financieros internacionales.
En paralelo, el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) mantiene en marcha proyectos financiados con fondos propios. Para fines de agosto está prevista la finalización de unas 300 viviendas de la Convocatoria 250, ubicadas en Itaembé Guazú y Apóstoles, con entrega programada para los primeros días de septiembre.
El presidente del Iprodha, Juan Carlos Pereira, informó que entre la segunda quincena de julio y los primeros días de agosto comenzará una nueva etapa de obras en el sector 4 de Itaembé Guazú y en localidades del interior provincial. Señaló que la decisión responde a una instrucción del gobernador Hugo Passalacqua para dinamizar la construcción y recuperar puestos de trabajo perdidos tras la paralización nacional.
«Estamos retomando la construcción de obras con el objetivo de generar la movilización y la recuperación del empleo en el sector de la construcción», afirmó Pereira. El funcionario subrayó que todas las nuevas intervenciones se financiarán íntegramente con recursos provinciales: «Es todo con esfuerzo provincial. La idea es que los recursos provinciales se vuelquen a la obra para recuperar parte del empleo perdido».
Pereira también indicó que se priorizará la construcción de viviendas de mampostería, por demandar mayor mano de obra, mientras continúa la terminación de las viviendas de madera de la Convocatoria 264, cuya entrega está prevista para el último trimestre del año.