Durante años, el árbol fue considerado ajeno al yerbal. Hoy, la evidencia técnica y la política provincial apuntan en sentido contrario: su presencia dentro de los cultivos de yerba mate es cada vez más valorada como herramienta para construir sistemas productivos más equilibrados y resistentes a los desafíos ambientales.
El Ministerio del Agro y la Producción viene desarrollando jornadas de arborización en distintos municipios de Misiones, con capacitación, planificación e implantación de especies nativas en establecimientos productivos. Su titular, Facundo López Sartori, señaló que la iniciativa busca integrar esos tres componentes en cada actividad realizada en la provincia.
Una de las experiencias más recientes tuvo lugar en Guaraní, en la sede de la Cooperativa Agropecuaria e Industrial Yapeyú Limitada (CAIYaL). La jornada fue organizada en conjunto por el Instituto Misionero del Suelo, la Subsecretaría de Desarrollo y Producción Vegetal, Biofábrica Misiones S.A. y la propia cooperativa. Participaron 23 productores de CAIYaL y de grupos agroecológicos de Los Helechos, Alvear, Oberá y Guaraní.
Gillermo Reutemann, coordinador del Instituto del Suelo, explicó que las especies arbóreas no solo aportan sombra: también regulan la temperatura del cultivo, reducen el estrés hídrico en períodos secos, favorecen la infiltración del agua de lluvia y disminuyen la erosión, un problema crítico en una provincia con precipitaciones intensas y relieve ondulado.
Luciana Imbrogno, subsecretaria de Producción Vegetal, sumó que la incorporación de árboles incrementa el aporte de materia orgánica al suelo, estimula su actividad biológica y genera hábitats para insectos, aves y otros organismos. «Esta mayor biodiversidad también favorece la presencia de enemigos naturales de distintas plagas, fortaleciendo la estabilidad ecológica de los yerbales», destacó.
Tras la instancia teórica, los participantes trabajaron directamente en el campo: diseñaron e implantaron un sistema agroforestal en dos hectáreas de un yerbal recientemente establecido dentro del predio de la cooperativa. Se plantaron más de 90 árboles bajo un dosel de especies pioneras, con el objetivo de acompañar el desarrollo inicial del cultivo y construir una estructura vegetal que brinde protección y servicios ecosistémicos a lo largo de todo el ciclo productivo.
Biofábrica Misiones entregó además 1.125 plantines forestales nativos —lotes de 75 ejemplares de composición mixta— a productores que habían solicitado previamente el material, para extender la arborización a otros establecimientos de la región.
La jornada también incluyó un componente de investigación aplicada. En el predio de la cooperativa se establecerá un ensayo con Cedro misionero (Cedrela fissilis) para evaluar distintas condiciones de manejo agroforestal y reducir el impacto de la polilla del brote (Hypsipyla grandella), una de las principales limitantes para el desarrollo de esta especie nativa de alto valor ambiental y maderero.
La próxima jornada ya está prevista en Campo Ramón, junto a productores agroecológicos de la Cooperativa El Colono y otros establecimientos interesados en sumar árboles a sus yerbales.
Con informacion de Misiones Online.