El sector tabacalero misionero se prepara para enfrentar uno de los fenómenos climáticos más intensos de los últimos años. El próximo 31 de julio, autoridades provinciales, empresas, cooperativas y técnicos del sector se reunirán en San Vicente para diseñar un plan de contingencia ante la llegada de El Niño.
El director de Tabaco de Misiones, Carlos Pereira, explicó que del encuentro participarán también el Ministerio de Ecología, Protección Civil y otros organismos vinculados al sector. «Nos reuniremos con todas las empresas, cooperativas y técnicos del sector, el Ministerio de Ecología, Protección Civil y otros organismos vinculados para comenzar a diagramar un plan de contingencia ante la llegada de este evento climático», señaló el funcionario.
La preocupación no es menor: en los últimos días ya se registraron daños concretos. «En los últimos tres días ya se reportaron destrozos en galpones e invernaderos debido a los fuertes vientos», advirtió Pereira.
Los pronósticos meteorológicos indican que El Niño podría manifestarse con lluvias extraordinarias entre octubre y diciembre, y ubicarse entre los eventos más intensos desde que comenzaron los registros históricos en 1950. «Tenemos que unir esfuerzos para trabajar y mitigar estas situaciones, que no van a ser nada fáciles», subrayó el director.
El Gobierno provincial ya activó un Plan de Emergencia que articula a Protección Civil, la Policía, Salud Pública, Alerta Temprana y cuarteles de bomberos. Los municipios costeros del río Uruguay más expuestos —El Soberbio, Alba Posse, Colonia Aurora y San Javier— forman parte del operativo preventivo.
En paralelo, Pereira confirmó que este miércoles se acreditará el pago del Fondo Especial del Tabaco (FET) correspondiente a la primera grilla del ciclo productivo. El desembolso asciende a 2.500 millones de pesos y beneficiará a aproximadamente 1.700 productores de tabaco burley y criollo de la provincia.
El funcionario destacó que los pagos se sostienen en un esquema de 35 días, lo que según indicó busca brindar previsibilidad económica a los productores en un contexto climático incierto.