Misiones regulará la tenencia de perros potencialmente peligrosos con registro, microchip y seguro obligatorio

La Cámara de Representantes de Misiones sancionó la Ley de Tenencia Responsable de Perros Potencialmente Peligrosos, una normativa que establece un marco regulatorio para la circulación y tenencia de animales que, por sus características físicas, morfológicas o conductuales, puedan representar un riesgo para personas u otros animales.

La ley crea el Registro Provincial de Perros Potencialmente Peligrosos, que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Gobierno con asesoramiento del Consejo de Médicos Veterinarios de Misiones. Cada animal alcanzado por la norma deberá tener un número único de identificación mediante microchip, y los tutores estarán obligados a mantener actualizados los datos durante toda la vida del perro, informando cambios de domicilio, cesión, extravío o fallecimiento.

La diputada provincial Arabela Soler, una de las impulsoras de la iniciativa, explicó que el objetivo no es estigmatizar razas sino establecer reglas claras. «Lo que se busca es ordenar la convivencia entre nuestros perritos, que tanto amamos, y las personas, los transeúntes o quienes andan en bicicleta y muchas veces son atacados por algunos perros sueltos. En términos generales, se trata de encontrar la armonía y la convivencia entre nuestros perros y nosotros», sostuvo.

La norma establece que será un veterinario matriculado quien determine si un perro debe ser considerado potencialmente peligroso, evaluando sus características físicas, morfológicas, conductuales y su contexto de crianza. «La realidad es que cualquier perro, dependiendo de su contextura física, su genética y su adiestramiento o preparación para el ataque, puede ser potencialmente peligroso. Eso lo van a determinar los técnicos veterinarios matriculados que confeccionarán la ficha correspondiente para el registro», precisó Soler.

Entre las obligaciones que impone la ley, los perros alcanzados deberán circular con bozal adecuado y correa o cadena no extensible de hasta un metro y medio. Los menores de 18 años no podrán pasearlos, y cada persona solo podrá llevar un perro potencialmente peligroso a la vez. Además, será obligatorio contratar un seguro de responsabilidad civil para responder ante daños ocasionados a terceros.

Los inmuebles donde residan estos animales deberán contar con cerramientos que impidan su escape y exhibir una señalización visible con la leyenda «Perro Peligroso». La ley también prohíbe el abandono de estos animales y obliga a informar al registro cualquier incidente que provoque lesiones a personas o animales.

Respecto de las sanciones, Soler indicó que la autoridad de aplicación graduará las faltas y aplicará apercibimientos, multas u otras medidas según la gravedad de cada caso. «Lo importante es que exista una herramienta que incentive la responsabilidad de los tenedores y permita prevenir situaciones de riesgo», afirmó.

La legislación incorpora también programas obligatorios de reeducación y adiestramiento para perros agresores, partiendo de la premisa de que muchas conductas violentas responden al entorno de crianza y no únicamente a factores genéticos.

Desde el Consejo de Médicos Veterinarios de Misiones, el médico veterinario Juan Pablo Luzuriaga valoró la aprobación de la norma. «Es súper importante que Misiones ponga en carpeta estos temas. Nosotros venimos trabajando hace tiempo en la promoción de la tenencia responsable y este es el primer paso de una cadena mucho más grande que todavía tenemos que construir», expresó.

Luzuriaga destacó que la ley desplaza el debate desde las razas hacia la responsabilidad del tutor y las características individuales de cada animal. «No hablamos tanto de razas, sino de perros que tienen una gran capacidad de mordida. Lo importante es que quienes decidan incorporar este tipo de mascotas reciban información, asesoramiento y herramientas para ejercer una tenencia verdaderamente responsable», señaló.

El veterinario también aportó datos sobre la incidencia de la genética en la agresividad animal. «El mayor porcentaje de perros involucrados en mordeduras corresponde a mestizos. La predisposición genética a la agresividad representa entre un 8 y un 12 por ciento. El resto depende del ambiente, de la familia, de la socialización y de cómo fue criado ese perro», explicó.

Sobre el sistema de microchip, Luzuriaga subrayó su importancia para identificar responsables en caso de incidentes. «El microchip busca que cada mascota tenga un tutor claramente identificado. Si el animal es abandonado, provoca un accidente o genera algún daño, podremos saber quién era el responsable. Esa es la base de cualquier sistema moderno de identificación animal y de una verdadera política de tenencia responsable», concluyó.

Con informacion de Misiones Online.