Misiones se prepara para aplicar el nuevo Régimen Penal Juvenil con foco en la reinserción

A pocas semanas de que entre en vigencia el nuevo Régimen Penal Juvenil, Misiones trabaja en la adecuación de su sistema de intervención y seguimiento de jóvenes entre 14 y 18 años imputados por delitos. La normativa exige la articulación de múltiples organismos del Estado.

Constanza Yudar, titular de la Comisión de Buenas Prácticas en Contexto de Encierro de Misiones, sostuvo en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que la provincia está lista para la implementación. «Estuvimos trabajando mucho para que así sea», afirmó, y adelantó que en septiembre arrancarán las tareas de control y monitoreo junto al Poder Judicial, el Servicio Penitenciario y otras instituciones.

El proceso de preparación se inició a partir de una convocatoria del Poder Judicial a los distintos organismos involucrados. La provincia tomó como referencia el funcionamiento de los Centros Modelo de Asistencia y Seguimiento (CeMoAS), que ya venían acompañando a adolescentes con causas penales.

El cambio más significativo afecta a los jóvenes de entre 14 y 16 años, que hasta ahora no eran imputables. «Ya los menores van a ser imputados, o sea, cometen un delito y van a ir a un penal como la 4», explicó Yudar. Las mujeres serán alojadas en la Unidad Penal N° 5, y la separación de los varones se hará según la edad.

Los jueces tendrán un rol central para determinar el destino de cada adolescente según el delito. Sin embargo, Yudar subrayó que el encierro no debe ser el único horizonte. «Que no pase su tiempo simplemente por haber cometido un delito en un contexto de encierro, sino que pueda entender de que hay otras oportunidades», señaló.

Sobre las condiciones edilicias, la funcionaria aseguró que los establecimientos fueron adaptados. «La provincia está preparada y nosotros también vamos a estar a la altura para controlar que se cumpla la ley», afirmó.

El modelo incluye un abordaje interdisciplinario en salud, educación y asistencia psicológica, con equipos capacitados específicamente para trabajar con esta población. «Estamos hablando de niños, niñas y adolescentes», remarcó Yudar, quien indicó que el personal penitenciario sin formación específica en la materia no podrá intervenir en su tratamiento. Los equipos de los CeMoAS tendrán participación en las primeras instancias.

Actualmente, la provincia cuenta con cinco CeMoAS en Posadas, Eldorado, Oberá y Puerto Rico. Yudar explicó que estos centros no solo actúan en el primer contacto con el adolescente, sino que realizan un seguimiento de un año. Desde su puesta en marcha, estimó que entre 1.000 y 1.500 jóvenes pasaron por esos espacios.

Uno de los principales desafíos será evitar que el nuevo régimen provoque un aumento sostenido de adolescentes privados de libertad. «Una de las preocupaciones es que no se genere un efecto embudo», advirtió Yudar.

Para prevenir esa situación, la normativa prevé informes periódicos cada tres meses para garantizar movimiento constante en los expedientes y evitar que la intervención quede reducida al encarcelamiento. «El desafío va a ser que estos menores puedan transitar su vida en libertad, que puedan reconstruirse, puedan trabajar, puedan educarse», sostuvo.

Yudar también vinculó la problemática con el contexto social y económico de muchos jóvenes, y planteó que el acceso a un oficio o la continuidad educativa dentro del encierro pueden ser herramientas clave para la reinserción. «Ese va a ser el desafío más grande, que él pueda entender de que el contexto de encierro no es el final», concluyó.

Con informacion de Primera Edicion.