En junio, el litro de nafta súper en Misiones costó $2.224 en promedio, el precio más alto registrado en todo el país según datos de la Secretaría de Energía relevados por el diario Clarín. En el extremo opuesto se ubicó Tierra del Fuego, con una diferencia de aproximadamente $523 por litro, lo que representa una brecha del 25%.
La provincia vecina de Corrientes registró un precio mediano de $2.109, lo que ya implica una diferencia de más de $100 respecto de Misiones. Esa distancia refleja, entre otros factores, el peso del costo logístico: la provincia se encuentra lejos de las principales refinerías y terminales de despacho, lo que encarece el traslado del combustible hasta los surtidores locales.
Sin embargo, la logística no es el único factor. La diferencia más marcada con las provincias patagónicas tiene una explicación tributaria concreta. La Ley 23.966 exime del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos a las naftas destinadas al consumo en Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe. Misiones, en cambio, no cuenta con ningún beneficio equivalente.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estimó que en julio el componente impositivo nacional de monto fijo aplicado a la nafta alcanzó cerca de $400 por litro, lo que equivale a aproximadamente el 20% del precio registrado en estaciones YPF de la Ciudad de Buenos Aires. Según el mismo organismo, una recuperación del valor real de ese impuesto a los niveles de 2018 llevaría el litro a unos $2.295, manteniéndose el resto de las variables sin cambios.
A la situación de precios elevados se suma una caída en el consumo. Durante el primer semestre del año, las ventas de combustibles al público retrocedieron 1,3% en términos interanuales, registrando el menor volumen para ese período desde 2021. En junio la baja fue más pronunciada: se comercializaron 1,33 millones de metros cúbicos, un 2,9% menos que en igual mes del año anterior.
Por producto, la nafta cayó 1,9% y el gasoil 4,2%. La nafta súper retrocedió 2,1%, la premium 1,5%, y el gasoil común tuvo la mayor caída con un 8,9%, mientras que el gasoil premium creció 4%. Misiones quedó entre las provincias con mayores caídas en ambas categorías.
El comportamiento no fue homogéneo en todo el país. Las ventas de nafta solo crecieron en Buenos Aires y Neuquén. En gasoil, diez provincias mostraron registros positivos, impulsadas por actividades como el agro y la minería: Santa Fe creció 1,2% en el semestre y Chaco registró un alza del 8%.
La retracción del consumo también afecta a los expendedores. Desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) advirtieron que la menor demanda impacta directamente en la rentabilidad de las estaciones de servicio. A eso se agrega que, según un relevamiento de la entidad, siete de cada diez operaciones se realizan mediante medios digitales, lo que genera un costo adicional para los operadores.
El resultado es una combinación problemática para Misiones: uno de los precios de nafta más altos del país y una de las mayores caídas en el consumo, con consecuencias tanto para los automovilistas como para quienes administran las estaciones de servicio.
Con informacion de Primera Edicion.