Misiones tomó su propio examen de residencias de salud con más de 240 postulantes presentes

Misiones llevó adelante el examen único de residencias de salud con una presentación que superó el 90% de los 269 profesionales inscriptos. La evaluación se desarrolló en tres sedes: la Universidad Católica de las Misiones (UCAMI) recibió a los postulantes a especialidades médicas y posmédicas, mientras que la Facultad de Ciencias Exactas de la UNaM y su módulo de Bioquímica concentraron a quienes aspiran a residencias no médicas, como enfermería, bioquímica y farmacia. Docentes universitarios y jefes de servicio de los hospitales participaron como evaluadores.

El cambio más significativo de esta edición es que el examen dejó de ser nacional. El Gobierno central transfirió la responsabilidad a cada provincia, y Misiones organizó la instancia junto a la UCAMI y la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). Según explicó el subsecretario de Recursos Humanos del Ministerio de Salud Pública, el médico Rodolfo Fernández Sosa, la prueba consiste en 100 preguntas de opción múltiple que los postulantes deben completar en un máximo de cuatro horas.

Esta provincialización del proceso abre una variable nueva: los profesionales pueden rendir en varias jurisdicciones para asegurarse una vacante, lo que podría derivar en que algunos elijan otra provincia si obtienen buenos resultados en más de un examen. Sin embargo, Fernández Sosa mostró confianza en la capacidad de retención de Misiones. Señaló que la región cuenta con cuatro universidades médicas en el NEA y que la provincia ofrece a sus residentes un contrato con relación de dependencia, obra social y aportes jubilatorios durante los años de formación.

Los números respaldan ese optimismo: más del 90% de quienes realizan residencias en los hospitales escuela de la provincia provienen de Misiones o de provincias vecinas.

El examen es la tercera etapa del proceso de selección, que también contempla el promedio académico, la evaluación del currículum y una entrevista personal. Esa instancia está programada para el 26 de junio y será clave para determinar cuántos de los 269 cargos en juego quedarán efectivamente cubiertos.

Algunas especialidades concentran muchos más postulantes que vacantes disponibles. Es el caso de anestesia, con 22 inscriptos para 6 cupos; diagnóstico por imagen, con 16 postulantes para 6 lugares; y oftalmología, con 10 aspirantes para apenas 2 cargos. Cirugía y psiquiatría también superan sus cupos. Esta última, además, incorpora una novedad: a partir de este año se separó de salud mental y se divide en tres residencias distintas: psiquiatría en salud mental, enfermería en salud mental y psicología en salud mental.

En el extremo opuesto, hay especialidades que históricamente no logran cubrir sus vacantes. Pediatría tiene 9 postulantes para 13 cargos, terapia intensiva para adultos registra apenas un inscripto para 6 vacantes, y la posbásica en neonatología cuenta con 13 cupos y solo 9 aspirantes.

Fernández Sosa explicó que tras la entrevista personal se abrirá una instancia de reasignación: quienes no ingresen a la especialidad que eligieron podrán ser derivados a aquellas con vacantes sin cubrir. Recién al cierre de ese proceso se conocerá el resultado final de la convocatoria.

En agosto está previsto un segundo llamado para completar los cargos que queden pendientes. El año pasado, la primera convocatoria puso en juego 171 cargos con 248 postulantes, de los cuales el 95% se presentó a rendir. Se cubrieron 135 de esos puestos, y la mayoría de los restantes fueron adjudicados en la segunda vuelta de ese mismo año.

Con informacion de Primera Edicion.