Cerca de mil motociclistas salen a trabajar cada día en las calles de Posadas transportando pasajeros y paquetería a través de aplicaciones. Para muchos es el único ingreso en un contexto de crisis económica y desempleo creciente. Sin embargo, la confirmación de la llegada de triciclos eléctricos cabinados de una firma privada a la capital misionera reavivó un conflicto que el sector viene arrastrando desde hace años: la falta de regulación municipal para su actividad.
Desde Motociclistas Misioneros Asociados (MMA) denuncian una «doble vara» porque, según la agrupación, «mientras a los trabajadores locales se los persigue y exige normativas inexistentes, las autoridades les abren la puerta a iniciativas empresariales privadas sin encuadre alguno en la misma Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV)».
El titular de MMA, Alejandro Melgarejo, señaló que «la actividad de los motociclistas de aplicación desembarcó en la capital misionera tras la pandemia como una alternativa rápida de ingresos, donde jornadas de cuatro a seis horas equiparaban un sueldo de un trabajador en relación de dependencia. Hoy la realidad mutó drásticamente. Ante la profundización de la crisis económica y el desempleo, las aplicaciones pasaron a ser el principal refugio de subsistencia para cientos de jóvenes expulsados del mercado formal, exigiendo jornadas extenuantes que superan las doce horas arriba de la moto».
El nudo del problema, según MMA, es la ausencia de una ordenanza municipal que reconozca y regule el transporte de pasajeros en motocicleta. Melgarejo sostuvo que «existe una arbitrariedad marcada hacia los conductores de motos de aplicación. La excusa de los funcionarios para no permitir a estos trabajadores ejercer su oficio de forma tranquila fue siempre que no existe licencia profesional para motos, generando una persecución constante».
Además, remarcó que «las motos se encuentran homologadas de fábrica para trasladar a un pasajero, a un acompañante» y que «la inacción de quienes deberían darle una solución al tema desde su lugar, lo que hace es dejar a más de mil choferes al borde de perder su única herramienta de trabajo». Según informó, MMA presentó un proyecto de ordenanza ante la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante hace casi un año, sin obtener respuesta hasta el momento.
La controversia tomó otro cariz cuando se confirmó la inminente puesta en marcha de los triciclos eléctricos en Posadas. Melgarejo calificó a estos vehículos como «un Frankenstein del transporte, con mandos de moto, asientos de colectivo y carrocerías simulando ser un auto», y advirtió que «no encuadran en ninguna categoría de licencia de conducir vigente para el traslado de personas».
Desde la agrupación, la lectura es directa: «Sí les importa apoyar a empresarios foráneos mientras, queda en evidencia, que oprimen al trabajador local. Habilitar vehículos atípicos se puede realizar, pero no así motocicletas. Se pueden ver otros detalles, pero considerar ilegal y secuestrar una moto Uber pero a la vez habilitar un triciclo eléctrico de transporte de pasajeros deja en evidencia que la vara no es la misma».
Frente a este escenario, MMA reclama la apertura urgente de una mesa de diálogo con las autoridades municipales para acordar requisitos de seguridad y control que permitan regularizar la actividad de las motos que ya circulan en la ciudad.
Con informacion de Primera Edicion.