Muerte de un caballo en avenida Centenario reabre el debate por animales sueltos en Posadas

Un caballo atropellado y muerto sobre la avenida Centenario casi Vivanco volvió a instalar en la agenda pública una problemática que vecinos de la zona oeste de Posadas venían denunciando: la circulación de animales sueltos por calles y avenidas de alto tránsito, con riesgo tanto para los conductores como para los propios animales.

El hecho ocurrió apenas un día después de que vecinos de la Chacra 150 alertaran públicamente por la presencia de más de seis caballos que deambulaban a diario por inmediaciones de la avenida Centenario y sectores cercanos a Tacuarí. El episodio derivó en que la problemática sea abordada en el Concejo Deliberante, mientras la Fundación Libre Relincho reclama medidas concretas para evitar que se repita.

Roberto Michel, presidente de la fundación, sostuvo en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el caso no es un hecho aislado. «Venimos muy preocupados con esta situación, no solamente por este suceso. Hubo muchos accidentes y es una constante diaria la cantidad de llamados y reclamos que nos hacen por caballos sueltos o por caballos en los barrios», afirmó.

Michel señaló que desde la organización recomiendan realizar la denuncia ante la Policía ante cada caso, pero advirtió que el problema aparece en los eslabones siguientes del circuito. «Para nosotros es complicado dar una respuesta concreta. Lo único que decimos es que tienen que hacer la denuncia, tiene que intervenir la Policía, pero más arriba no estamos logrando una voluntad política para cambiar esto», cuestionó.

El referente indicó que la ciudad ya cuenta con herramientas legales para actuar: el artículo 75 de la Ley XIV del Código de Faltas prevé penas y multas para quienes dejen animales sueltos. Sin embargo, advirtió que esa normativa no se aplica con la eficacia necesaria. «Si bien hay una normativa que establece una pena y multa para aquel que deje caballos sueltos, o animales sueltos, no se cumple», afirmó.

Explicó que cuando la Policía interviene, puede labrar un acta que debería derivar al Tribunal de Faltas, donde el responsable tendría que afrontar una multa o incluso días de arresto. Pero según su mirada, ese mecanismo no genera un efecto preventivo real. «La Policía hace bien el trabajo que tiene que hacer. La gente llama, reclama, va al lugar, busca al dueño del caballo, le dice que tiene que retirar el animal y para eso se labra un acta que debería ir al Tribunal de Faltas. Esa persona debería abonar la multa que corresponde o cumplir los días de arresto que correspondieran por tener animales sueltos. Pero esa normativa no se cumple. Ahí tenemos el otro problema», sostuvo.

Para Michel, el volumen de reclamos cotidianos evidencia una falla estructural. «Si hay un reclamo constante, quiere decir que no hay controles», resumió.

El referente fue enfático al plantear que los animales de gran porte no deberían estar sueltos en zonas urbanas. «Posadas es una ciudad de cemento, no es más campo», expresó. También remarcó que la zona donde murió el equino concentra una cantidad significativa de casos. «Esa zona donde murió ese animal es una zona álgida en cantidad de animales sueltos, principalmente caballos», señaló.

Michel indicó que el problema excede a los equinos y mencionó reclamos por otros animales de granja en distintos barrios, incluso en Itaembé Guazú. «Lamentablemente otros animales, chanchos o gallinas por ejemplo, también andan sueltos por distintos lugares de la ciudad. Pero, ¿qué pasa con el caballo? ¿Por qué pedimos medidas? Porque el caballo es un animal muy grande y, si está suelto, es un peligro», explicó.

Reconoció que algunas familias utilizan animales de granja como forma de subsistencia, pero sostuvo que eso no justifica dejarlos en la vía pública. «Es necesario fijarse dónde ubicarlos, que no estén siendo maltratados, que tengan sombra, agua, comida y no dejarlos sueltos, mucho menos en las avenidas», indicó.

Sobre lo ocurrido en Centenario casi Vivanco, Michel relató que vecinos le enviaron imágenes del episodio. «Pobrecito, el caballo quedó tirado primero sobre la vereda y después quedó en la calle. Evidentemente se movió hasta allí, mientras agonizaba, para llegar hasta donde estaba su dueño», lamentó. Aclaró que no contaba con información precisa sobre el vehículo involucrado, aunque mencionó que hay cámaras en el lugar que podrían ayudar a esclarecer lo sucedido.

El titular de la fundación subrayó que el desenlace pudo haber sido más grave. «Ayer murió el caballo, pero podría haber muerto una o más personas», sostuvo.

Ese temor fue compartido por Lidia González, vecina de la Chacra 150, quien consideró que el episodio era previsible. «Lamentablemente era previsible lo que pasó. Muchas veces los vecinos de la Chacra 150 dimos aviso a la Policía porque veíamos pasar a los animales al trote en las avenidas. Esto pasa por la irresponsabilidad del propietario del caballo y por la falta de cuidado de la persona que lo atropelló, porque no se puede andar a alta velocidad en la ciudad», opinó. La vecina pidió que no se espere una tragedia mayor para actuar: «Hay que tomar cartas en el asunto y resolver estos temas porque peligran vidas, tanto de los animales como de las personas del barrio».

Michel insistió en que ante la presencia de animales sueltos los vecinos deben llamar al 911 para activar el protocolo correspondiente. «Ese es el protocolo judicial para que se genere un expediente respecto de la persona o las personas que cometen esta irresponsabilidad de dejar animales sueltos», explicó. También recomendó reducir la velocidad al circular por zonas con antecedentes de este tipo, especialmente en días de baja visibilidad por niebla.

Con informacion de Primera Edicion.