Nueve años de investigación sobre hongos nativos y residuos cítricos quedaron paralizados por el recorte al Conicet

Una investigación desarrollada durante nueve años en el Instituto de Biotecnología de Misiones quedó sin continuidad antes de poder ser aplicada. El doctor Aníbal Chelaliche, licenciado en Genética y doctor en Ciencias Aplicadas por la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), finalizó su beca postdoctoral del Conicet el 31 de julio y no obtuvo prórroga, al igual que otros 400 investigadores postdoctorales en todo el país.

Chelaliche trabajaba en dos líneas de investigación con impacto directo en problemáticas ambientales y productivas de Misiones. La primera se centró en la biorremediación mediante hongos de pudrición blanca nativos de la selva paranaense. El equipo identificó cepas capaces de tolerar bifenilos policlorados, contaminantes presentes en antiguos equipos eléctricos como transformadores, y estudiaba cómo utilizarlos para recuperar suelos contaminados con menor intervención ambiental que los métodos tradicionales.

«Ya hicimos toda la investigación, conocemos con qué hongo queremos trabajar, sus procesos y las enzimas que están involucradas», señaló el investigador en declaraciones a Canal Doce. El paso que quedó pendiente era transformar ese conocimiento en un proceso o producto aplicable directamente sobre un suelo contaminado.

La segunda línea abordaba los residuos de la industria citrícola regional. A través de procesos de bioconversión, el equipo estudiaba cómo aprovechar cáscaras de naranja y pomelo para obtener compuestos de valor agregado destinados a la industria alimenticia y a la producción de aromas. «Trabajamos con industrias regionales como la citrícola, que tiene mucho peso acá dentro de la economía», indicó.

Según relató Chelaliche, la situación se definió el 29 de julio, cuando se informó que no habría prórroga para los becarios cuyas investigaciones vencían dos días después. Los 400 postdoctorales afectados habían presentado su solicitud de ingreso a la Carrera del Investigador y aguardaban los resultados esperando mantener su continuidad.

El investigador subrayó que el impacto no recae solo sobre quienes pierden la beca. «No es solo una línea de investigación. Yo en mi caso tengo a cargo tesistas, becarios, pasantes, todas las personas que se están formando», explicó.

«Es un impacto muy duro, nosotros lo catalogamos como un cientificidio. El hecho de poder utilizar biodiversidad para encontrar soluciones a problemáticas que tenemos de nuestros propios suelos, sedimentos y efluentes, marca una gran diferencia», sostuvo Chelaliche, quien consideró que el debate excede el financiamiento de proyectos puntuales. «La ciencia de verdad es importante porque significa hacer soberanía», afirmó.