Nutricionistas rechazan el proyecto oficial para derogar la ley de etiquetado frontal

El proyecto enviado por el Gobierno nacional al Senado para derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable (27.642), conocida como ley de etiquetado frontal, volvió a encender el debate entre profesionales del sector.

La licenciada en nutrición Lorena Cáceres, en declaraciones a LT17 Radio Provincia, sostuvo que avanzar con la derogación implicaría «un gran paso hacia atrás» luego de años de trabajo para implementar la normativa.

Según explicó, la ley permitió que los consumidores identifiquen con facilidad los excesos de sodio, azúcares, grasas y calorías en productos ultraprocesados, algo que consideró clave tanto para personas con patologías específicas como para quienes buscan mejorar su alimentación cotidiana.

Respecto de los octógonos de advertencia, Cáceres señaló que «cumplieron su objetivo» y recordó que distintas encuestas reflejan una valoración positiva por parte de la población. Ante quienes sostienen que las etiquetas generan confusión, afirmó que «lo importante del etiquetado es ayudar a las personas a ver realmente qué están consumiendo».

Otro punto que destacó fue la restricción al uso de personajes y figuras llamativas en productos dirigidos al público infantil, una medida que, según indicó, ayudó a desalentar estrategias de marketing orientadas a promover el consumo de ultraprocesados entre niños y adolescentes.

Sobre los motivos que impulsarían la derogación, Cáceres apuntó a intereses económicos del sector alimenticio y sostuvo que la ley «no genera nada positivo para las grandes empresas que están detrás de los productos procesados y ultraprocesados».

La profesional también advirtió sobre el aumento de casos de obesidad, hipertensión y patologías metabólicas en edades tempranas, y afirmó que «somos uno de los países que encabeza el consumo de ultraprocesados y eso se ve sobre todo en edades escolares y preescolares».

Por último, planteó que la normativa debe complementarse con más educación alimentaria y aclaró que promover una alimentación saludable no implica demonizar productos, sino brindar herramientas para equilibrar los consumos. «Nosotros seguiremos trabajando para educar y promover buenos hábitos porque estos espacios ayudan mucho a acercar información clara a la población», concluyó.