Un hombre que frecuentaba una iglesia evangélica en un barrio del norte de Oberá acordó una pena de nueve años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal contra un niño que tenía cuatro años al momento del hecho.
El caso llegó al Tribunal Penal de Oberá el pasado martes, fecha fijada originalmente para el debate oral. Sin embargo, antes de que el juicio comenzara, el imputado y su defensor aceptaron la propuesta de juicio abreviado formulada por el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi, ante la carga probatoria acumulada en su contra.
Según la denuncia, el hombre vivía en el mismo predio que el templo y colaboraba habitualmente con el mantenimiento del lugar. En ese contexto conoció a una mujer que también participaba de las tareas de la iglesia y que solía concurrir con su pequeño hijo, quien jugaba en los alrededores mientras ella trabajaba.
De acuerdo con la investigación, el acusado se ganó la confianza de la madre y, a través de ella, la del niño, a quien le llevaba caramelos con frecuencia. Según lo reconstruido por la pesquisa, utilizaba ese mismo pretexto para alejar al menor de la vista de su madre y llevarlo a un lugar apartado, donde comenzó con manoseos y tocamientos hasta que, en una de esas ocasiones, lo abusó sexualmente.
Fue el propio niño quien se lo contó a su madre al regresar a casa. Esa misma jornada, la mujer radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer.
El acuerdo de juicio abreviado firmado por el fiscal, el imputado y su defensa fue elevado al Tribunal Penal de Oberá. Una vez analizado por los jueces, y de no mediar objeciones, será homologado mediante sentencia.
Con informacion de Primera Edicion.