Once personas murieron este domingo cuando la avioneta en la que viajaban para realizar saltos en paracaídas se estrelló en las afueras de Nancy, en el este de Francia. El prefecto del departamento, Yves Seguy, confirmó el número de víctimas ante la prensa y señaló que no hubo «efectos colaterales» del siniestro.
Según el medio local L’Est Republicain, entre los fallecidos se cuentan cinco monitores, cinco alumnos y el piloto. El aparato accidentado sería un avión modelo Pilatus, matriculado en Alemania y de uso habitual para saltos en paracaídas. Las causas del accidente aún se desconocen.
La prefectura de Meurthe y Mosela informó a través de sus redes sociales que se trató de «un avión civil que había despegado del aeródromo de Nancy-Essey». El impacto ocurrió alrededor de las 11 de la mañana hora local, en las cercanías de un supermercado Auchan en la localidad de Tomblaine, sobre una avenida próxima a una zona comercial.