Nicolás Torres tenía sus metas deportivas claras para 2025, pero en febrero apareció una lesión que cambió el plan. El corredor posadeño radicado hace cinco años en Buenos Aires debió someterse a una cirugía de cadera el 16 de abril y encarar un largo proceso de rehabilitación que incluyó seguimiento médico y kinesiológico.
El primer regreso a la competencia llegó el 9 de julio, apenas dos meses después de la operación, con una carrera de nueve kilómetros en Buenos Aires. Luego vino un desafío mayor: la Media Maratón de Buenos Aires, una prueba que reunió a unos 32.000 corredores y en la que Torres pudo participar. «Pudimos correr la Media Maratón de Buenos Aires hace dos semanas», contó en comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones, y lo describió como un logro importante dado cómo había empezado el año.
Ahora el próximo objetivo está en Posadas. Torres participará en la Media Maratón Primera Edición, que se disputará en la capital misionera, y la carrera tendrá para él más de un significado. «Voy por doble motivo», explicó, ya que la fecha coincide con el cumpleaños de su padre.
El corredor, que empezó a practicar running hace aproximadamente dos años y medio, reconoció que sus expectativas son distintas a las que tenía antes de la lesión. A comienzos de año pensaba en competir cerca de la élite; hoy el foco está en medir su evolución. «Me encantaría estas últimas dos semanas que quedan antes de la carrera meterle a fondo para poder competir de la mejor manera», señaló, aunque aclaró que aún siente cierta cautela: «La cadera ya quedó un poco atrás, todavía está el miedo a forzarlo al máximo capaz».
También planea viajar con anticipación para adaptarse al clima misionero, que considera diferente al de Buenos Aires en cuanto a temperatura y humedad. Su intención es «aclimatarme un poco de nuevo» antes de los 21 kilómetros.
Sobre la competencia en general, Torres valoró que cada corredor pueda fijar su propio objetivo. Según expresó, «para la persona, la victoria es simplemente concluir a su ritmo, a cuidarse, a ver cómo se sintió», una mirada que abarca tanto a quienes van por un puesto como a quienes buscan cumplir una meta personal.
Durante la recuperación, el apoyo familiar fue clave. Sus padres viajaron desde Posadas y permanecieron cerca de dos semanas en Buenos Aires acompañándolo tras la cirugía. Torres destacó que «tener gente a tu alrededor que te apoye» resulta fundamental para alguien acostumbrado al deporte que debe permanecer inactivo.
El regreso fue más rápido de lo esperado. «Estuvo bueno poder volver más rápido de lo que era previsto a comienzo de año», afirmó, y agregó que espera poder «pelear por algún puesto, ya sea en mi categoría o en la general», aunque su prioridad será ver cómo responde el cuerpo en la distancia.
Más allá del resultado, Torres considera que contar su experiencia puede servir de referencia para otros deportistas. «Siempre hay que mostrar que se puede volver de una forma u otra», sostuvo.
Con informacion de Primera Edicion.