Una investigación federal que arrancó este año concluyó con uno de los operativos anticontrabando más significativos registrados en el Nordeste argentino en los últimos tiempos. El resultado: mercaderías, vehículos y otros bienes con un aforo preliminar que supera los 1.500 millones de pesos, y seis personas detenidas.
El procedimiento estuvo a cargo de agentes de ARCA-Aduana —pertenecientes a la Dirección Regional Aduanera Noreste y a la Subdirección General de Operaciones Aduaneras del Interior— junto con personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Gendarmería Nacional y Prefectura Naval. Las medidas fueron ordenadas por la Fiscalía Federal y el Juzgado Federal de Puerto Iguazú.
En total se realizaron 17 allanamientos simultáneos: 15 en distintos puntos de Misiones, uno en Entre Ríos y uno en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los blancos incluyeron viviendas, locales comerciales, depósitos y receptorías de encomiendas.
Entre la mercadería secuestrada se encontraron más de 300 neumáticos —unos 140 de ellos para transporte pesado—, artículos electrónicos, teléfonos celulares, cigarrillos electrónicos, aires acondicionados, ropa, calzado, electrodomésticos y artículos de bazar. También se incautaron encomiendas listas para despacho con cigarrillos y derivados del tabaco en su interior.
Además, los allanamientos permitieron hallar una escopeta calibre 12, una pistola calibre 9 milímetros y municiones, junto con documentación considerada relevante para la causa.
En cuanto a vehículos, las autoridades incautaron dos camiones con semirremolques —uno de ellos refrigerado—, un semirremolque adicional y tres autos particulares. De forma paralela, un operativo cerrojo coordinado entre ARCA-Aduana, Gendarmería y PSA interceptó otro camión que transportaba 300 neumáticos de origen extranjero que, según los investigadores, pertenecerían a la misma estructura.
Las seis personas detenidas fueron arrestadas en Puerto Iguazú (tres), Comandante Andresito (una), San Javier (una) y la ciudad entrerriana de Gualeguay (una). En los procedimientos también se secuestraron celulares, computadoras, dinero en efectivo, cheques, dispositivos de almacenamiento digital y equipos DVR de videovigilancia, todos destinados a peritaje.
El caso se originó cuando personal de la División Investigaciones y Operativa Regional de ARCA-Aduana detectó un transporte con mercadería extranjera valuada en más de 500 millones de pesos sin respaldo aduanero. A partir de ese hallazgo, la investigación fue reconstruyendo el circuito comercial y financiero de la operatoria, detectando inconsistencias entre movimientos económicos, patrimonio, facturación y declaraciones juradas de los involucrados.
Según la hipótesis judicial, la organización habría ingresado productos desde Paraguay y Brasil a través de pasos fronterizos no habilitados. La mercadería era luego almacenada en Misiones, comercializada en el país y distribuida mediante encomiendas que simulaban operaciones legales. Para dificultar la trazabilidad, se habrían utilizado identidades de terceros como presuntos remitentes.
La investigación también habría determinado que entre los integrantes de la presunta organización figura una empresa habilitada como Operador de Comercio Exterior (IMEX), circunstancia que la Justicia Federal incorporó como una de las líneas de análisis de la causa.
Con informacion de Primera Edicion.