Passalacqua consolida su liderazgo tras la fractura del Frente Renovador

La ruptura del Frente Renovador, impulsada por el diputado Carlos Rovira, dejó inicialmente a gran parte del arco oficialista misionero en un estado de incertidumbre. Sin embargo, pasadas las semanas, el escenario político se fue acomodando y el resultado es un reordenamiento que coloca al gobernador Hugo Passalacqua en el centro del poder provincial.

Rovira decretó la caducidad del Frente Renovador y lanzó una nueva fuerza política sin convocar a Passalacqua, a sus ministros más cercanos ni a los intendentes vinculados a la Gobernación. La movida generó confusión inicial, pero terminó siendo funcional al mandatario: le permitió diferenciarse de quien conduce el poder provincial desde hace más de dos décadas y capitalizar el desgaste que eso implica.

El espacio que surgió como alternativa, Encuentro Misionero, cometió además un error que le costó caro en términos de imagen. Se presentó como un partido nuevo y hasta se publicitó como «el más joven del país», pero la difusión de su lista de autoridades dejó al descubierto que era, en realidad, el viejo Partido de la Concordia Social con otro nombre, arrastrando automáticamente a sus afiliados anteriores.

Entre esas autoridades figuraba el propio Passalacqua, quien junto a la mayoría de sus ministros formalizó su renuncia al aporte partidario al ex Partido de la Concordia. Desde el entorno del gobernador subrayaron que Encuentro Misionero «no representa la dirección política ni el sentir del Ejecutivo».

El respaldo a Passalacqua se fue haciendo visible. El miércoles se reunieron doce dirigentes de distintos partidos que históricamente formaron parte del frente oficialista, entre ellos Pablo Juan Tschirsch, Mónica Alustiza, Élida Vigo, Sonia De Melo, Fabiana Perié y Rossana Franco. Varios de estos espacios ya alentaron públicamente una eventual candidatura del gobernador para las elecciones de 2027.

A ese apoyo partidario se suma el de la gran mayoría de los intendentes, cuya articulación territorial está a cargo del Coordinador de Gabinete, Carlos «Kako» Sartori. También sumó esta semana el ministro de Desarrollo Social, Fernando Meza, quien había sido postulado por Rovira como uno de los candidatos a intendente de Posadas por Encuentro Misionero, y anunció su alejamiento de ese espacio para respaldar la reelección del gobernador.

Con el gabinete alineado, la instrucción que bajó desde la Gobernación fue clara: concentrarse en la gestión y el despliegue territorial, sin espacio para disputas internas.

En ese marco, el Ejecutivo provincial tomó una serie de medidas orientadas a sostener la economía local en un contexto nacional adverso. Se prorrogaron los Programas Ahora para sostener el consumo de las familias y las ventas del comercio. Se eliminó el cobro en ruta del pago a cuenta de Ingresos Brutos, una medida reclamada históricamente por el sector productivo para agilizar el transporte de cargas. Se activó además una línea de créditos de 200 millones de pesos para marcas locales de yerba mate. Y se habilitó una nueva perforación hídrica en Almafuerte, la número 60 en lo que va del año.

Al conmemorarse el 209° aniversario de la Batalla de Apóstoles, Passalacqua trazó una referencia histórica para fundamentar su gestión: «Nos toca a todos cumplir el legado federal y tener simbólicamente puesta la vincha colorada de Andresito». En esa línea, se confirmó una nueva reunión de gabinete ampliado en Puerto Iguazú junto a los intendentes del norte provincial.

Desde la Gobernación también se reforzó la política de tolerancia cero con los privilegios del funcionariado. Esta semana una funcionaria provincial fue desplazada tras conocerse su viaje al Mundial, en línea con el criterio aplicado meses atrás con otra agente del área de Turismo que había exhibido sus vacaciones en redes sociales.

Esa rigurosidad alcanzó también al ámbito de las concesiones del Estado. El Instituto de Previsión Social (IPS) intervino para retomar la posesión de su histórico hotel céntrico en Posadas. Según informaron fuentes del Gobierno, las auditorías detectaron deudas salariales y de aguinaldos con el personal, falta de pago del canon y presuntas maniobras de doble facturación para eludir controles institucionales. Desde el Ejecutivo aseguraron que se garantizará la estabilidad laboral de los empleados afectados y que se analizará un nuevo proceso de concesión.

Con informacion de Misiones Online.