Policías de Posadas y Oberá asistieron a un bebé y a un niño con convulsiones antes de derivarlos al hospital

Dos emergencias pediátricas en distintos puntos de Misiones pusieron a prueba la capacitación de efectivos policiales este miércoles. En ambos casos, la intervención de los uniformados fue determinante para estabilizar a los menores antes de que recibieran atención médica especializada.

El primero de los episodios ocurrió durante la madrugada en Posadas. Una madre de 20 años llegó desesperada a la Comisaría Sexta con su hijo de apenas siete días de vida en brazos. Según informaron fuentes policiales, el recién nacido estaba inconsciente y presentaba serias dificultades respiratorias, con una obstrucción de vías aéreas provocada aparentemente por acumulación de secreciones mucosas.

Los agentes actuaron de inmediato con maniobras de primeros auxilios para despejar las vías respiratorias del bebé, quien logró recuperar la respiración y estabilizarse. Luego fue trasladado junto a su madre en un móvil policial al Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro. Tras la evaluación de los profesionales de salud y una evolución favorable, el pequeño recibió el alta y volvió a su hogar.

Horas más tarde, una situación similar se registró en Oberá. Una mujer se presentó en la Comisaría Quinta del barrio San Miguel con su hijo Liam Maximiliano M., de cinco años, quien convulsionaba a causa de un cuadro febril. Los efectivos de la Unidad Regional II iniciaron tareas de asistencia y contención para estabilizar al niño mientras coordinaban su traslado urgente al Hospital Samic de Oberá, donde recibió atención especializada.

Desde la Policía de Misiones destacaron la importancia de la capacitación permanente del personal en técnicas de primeros auxilios, señalando que esas herramientas resultaron clave en ambos casos para dar una respuesta inmediata.

Con informacion de Primera Edicion.