Por qué el frío y la humedad agravan los dolores articulares y cómo manejarlo

El frío combinado con la humedad es especialmente difícil de sobrellevar para quienes padecen enfermedades reumáticas. El reumatólogo Rodolfo Fernández Sosa lo describió con claridad: «hoy es un día complicado para los pacientes reumáticos. Cuando se junta el fresco con la llovizna y la humedad, es una asociación muy difícil de sobrellevar para los pacientes con dolores crónicos, musculoesqueléticos en general. Lo perciben, sienten esta rigidez que tienen matinal cuando se levantan».

El especialista señaló que los pacientes identifican perfectamente cuándo el clima empeora su condición y recomendó que, al levantarse, realicen algún tipo de movimiento para aflojar la rigidez muscular antes de comenzar el día.

Fernández Sosa aclaró que el término genérico «reuma» engloba en realidad un conjunto de patologías muy distintas entre sí, que afectan a personas de todas las edades. «Hay distintas enfermedades reumáticas, por eso en general la gente le llama reuma, pero para eso hay que tener un diagnóstico específico», precisó.

En la infancia, las más comunes son la fiebre reumática y la artritis crónica juvenil. En adolescentes aparecen enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico. Entre los 40 y 50 años son más frecuentes la artritis reumatoidea y la esclerodermia, mientras que en la tercera edad se suman la osteoartrosis y la osteoporosis.

El reumatólogo subrayó que un diagnóstico correcto es fundamental porque los tratamientos difieren radicalmente según la enfermedad. «Son totalmente distintos el tratamiento de las artrosis que las distintas artritis inflamatorias. Se usan medicamentos distintos, las terapias son distintas», afirmó.

En el caso de la fibromialgia, el dolor muscular es persistente y variable a lo largo del día, y puede acompañarse de síntomas como cefalea, palpitaciones o molestias digestivas. Para estos pacientes, Fernández Sosa recomendó «una actividad física regular de bajo impacto, con baja carga de peso, pero con unas series repetitivas, que tenga un método de tonificación muscular regular con un terapista físico, eso es sumamente importante para el paciente fibromiálgico y sentirse mejor». También enfatizó que, aunque el dolor lleva a muchos pacientes a inmovilizarse, el movimiento resulta beneficioso y conviene mantener las actividades cotidianas.

En materia nutricional, el especialista recomendó reducir el consumo de harinas de trigo, que según indicó pueden ser perjudiciales para la musculatura, e incorporar legumbres, cítricos y almidón.

Respecto a las enfermedades inflamatorias autoinmunes, Fernández Sosa advirtió que son las más destructivas si no se tratan a tiempo. «Esa artritis es muy destructiva de las articulaciones y lleva, de no tratarse, a pérdida de la alineación articular, deformaciones y lo que llaman uno en la radiografía lo describe como erosiones o anquilosis en el hueso», detalló. Y fue enfático en que el abordaje de estas patologías va mucho más allá de los analgésicos o antiinflamatorios comunes: «No estamos hablando de darle un calmante, un antiinflamatorio, un corticoide y ya está. Son drogas muy específicas para controlar el sistema de defensa inmunológico».

Con informacion de Misiones Online.