Por qué Misiones mira el debate sobre tierras extranjeras como una cuestión de soberanía

Ninguna otra provincia argentina combina en un territorio tan acotado tantos factores estratégicos. Misiones tiene cerca del 90% de sus límites sobre fronteras internacionales, comparte más de 900 kilómetros con Brasil y Paraguay, alberga buena parte del Acuífero Guaraní, concentra la principal reserva de Selva Paranaense del país y forma parte del corredor biológico más importante del noreste argentino. Esa singularidad es la que convierte cualquier debate sobre la propiedad de la tierra en algo mucho más sensible que una discusión inmobiliaria.

Cuando en los documentos que circularon durante las últimas semanas se habla de tierra en Misiones, se habla también de agua, biodiversidad, seguridad de frontera y producción. Y los datos muestran que la extranjerización no es una amenaza hipotética: según el Quinto Informe del Observatorio de Tierras, Misiones es la provincia argentina con mayor proporción de su territorio en manos extranjeras. El 11,29% de la superficie provincial —unas 325.750 hectáreas— pertenece a propietarios del exterior. Diversas organizaciones sostienen que ese porcentaje trepa al 14% si se consideran exclusivamente las tierras productivas de mayor calidad.

Lo que hace al caso misionero aún más particular es la concentración. Mientras en otras provincias la propiedad extranjera se reparte entre distintos orígenes, en Misiones el sector forestal domina el mapa. De las tierras en manos extranjeras, alrededor de 240.000 hectáreas corresponden, directa o indirectamente, a la empresa chilena Arauco, uno de los mayores propietarios privados de tierra del país.

Esa concentración tiene también una expresión territorial precisa. Los departamentos ubicados sobre el río Paraná —Iguazú, Montecarlo, General San Martín y Eldorado— son los que registran los niveles más altos de extranjerización. Se trata además de una franja estratégica por su potencial productivo y sus recursos hídricos. En municipios como Puerto Libertad y Puerto Piray, donde la concentración es especialmente elevada, distintos dirigentes sostienen desde hace años que la expansión de grandes propietarios condicionó el crecimiento urbano, la disponibilidad de suelo para nuevas inversiones y las posibilidades de los pequeños productores.

A ese panorama se suma el contexto económico provincial. La crisis de la actividad yerbatera, la caída de rentabilidad de establecimientos familiares y el deterioro de otras economías regionales alimentan el temor de que pequeños y medianos productores queden expuestos a vender sus chacras en condiciones desfavorables, profundizando décadas de concentración.

El proyecto que flexibiliza la compra de tierras rurales por parte de extranjeros llegará al Senado el próximo 6 de agosto, y en Misiones el debate no se limitará al Congreso. La Multisectorial por la Soberanía, junto con ATE Misiones y otras organizaciones sociales, ambientales, gremiales y universitarias, definió un cronograma de movilizaciones para sostener la presión sobre los legisladores nacionales.

El lunes 3 de agosto, a las 10, una conferencia de prensa en la plaza 9 de Julio de Posadas dará inicio formal a la semana de acciones. Allí se presentarán las actividades programadas y se renovará el pedido a los senadores nacionales por Misiones para que rechacen el capítulo del proyecto referido a la flexibilización del régimen de compra de tierras. Las organizaciones también llevarán su mensaje a la Feria Provincial de Semillas, con acciones de concientización sobre la defensa de la tierra y la soberanía alimentaria.

El momento central será el jueves 6, en simultáneo con la sesión del Senado. Para esa jornada se convocó una concentración en el Mástil de Posadas, desde donde los participantes marcharán hacia la plaza 9 de Julio para seguir desde la provincia un debate que será observado con especial atención.

Con informacion de Primera Edicion.